Reforma energética: El peor negocio de la historia.

La geometría de la burbuja del shale oil:

En el artículo anterior (Ver enlace 1 al pie de página) dijimos que estamos presenciando una ola de optimismo global en torno al shale oil donde la falsimedia nos envía los siguientes mensajes básicamente: Primero, el shale oil es una revolución energética que nos llevará a superar el peak oil - tasa máxima de producción de petróleo y después de la cual sobreviene el declive hasta el agotamiento - y, por tanto, a una nueva era de superabundancia energética. Segundo, EUA será autosuficiente y exportador en materia petrolera en breve tiempo, en cinco años a lo mucho, en virtud de que es el eje de la revolución del shale oil. Vimos también que esa ola de optimismo, que tiene su eje de gravedad en Wall Street y trasnacionales del petróleo, ha sido adoptada de manera muy ventajosa en México por EPN, políticos oficialistas y empresarios locales, con el fin de propulsar su reforma energética privatizadora.

Sin embargo, después de dar un paseo por el mundo de los datos duros concluimos, entre otras muchas cosas, que el shale oil no es lo que afirma esta ola de optimismo. El mundo real nos dice: que el shale oil no es una revolución energética, que es un boom petrolero muy efímero en cantidad y tiempo, que no anula el peak oil, que no alivia el problema de la creciente escasez y solo lo atenúa por unos años, y que mucho menos permitirá que EUA sea autosuficiente y exportador en materia petrolera. A partir de aquí nos quedó claro que la ola de optimismo del shale oil es una mentirosa pieza de propaganda, lo que conocemos como una vulgar burbuja especulativa

Luego dijimos que dicha burbuja pretende dos cosas: Cubrir el hueco de negocio ilícito dejado por la burbuja de las hipotecarias que recién explotó feamente para dar lugar a la crisis mundial del 2008 y, en el caso de México, persuadir a los ciudadanos para que lleguen a la siguiente conclusión "pragmática":

- Debemos abrir las puertas a las trasnacionales para acabar con el petróleo antes de que EUA sea independiente en materia petrolera. Si no hacemos esto ahora, en el futuro nuestro petróleo valdrá precio cero porque no tendrá comprador: EUA.

La geometría siempre es más intuitiva y clara que las palabras en las argumentaciones. Por ello le ofrezco enseguida una gráfica que construí con datos de la EIA de EUA - Energy Information Administration - a fin de mostrarle la burbuja del shale oil a plenitud, en toda su majestad de absurdidad. La gráfica se divide en dos secciones a partir de la línea negra vertical que señala el año 2012. A la izquierda de esa línea tenemos la producción real de petróleo de EUA entre 1900 y 2012 - curva azul -. A la derecha de la línea tenemos dos curvas: La curva verde nos da las proyecciones de la producción a futuro más realistas que se pueden construir con los datos oficiales, y la curva roja nos da la percepción que intentan propagar los promotores de la burbuja del shale oil entre el público respecto al futuro de la producción de petróleo en EUA gracias a lo que ellos llaman "la revolución energética del shale oil." Como puede ver, para los promotores de la burbuja del shale oil la producción de petróleo en EUA crecerá y crecerá y crecerá sin límites a la vista gracias al boom el shale. Ese fenómeno expansivo de la producción sobrepasará al viejo boom de Alaska - punto 2 - y al pico de Hubbert - punto 1 - en cuanto a niveles de producción, y después continuará creciendo sin límites a tal grado que los problemas de energía de los gringos ya estarán resueltos por completo y para siempre. Consecuencia de esto, según ellos, es que EUA resultará independiente y exportador en materia de petróleo durante las primeras fases del fenómeno expansivo, situación que podría ser alcanzada cuando este país sobrepase la cuota de producción de 20 mb/d  - millones de barriles al día -, toda vez que el consumo de este país anda por ahí de los 19 mb/d. Obviamente, este suceso de EUA no lo vemos en la gráfica porque la misma no nos ajusta para tanta bonanza energética para EUA como existe en la febril imaginación de los promotores de la burbuja del shale oil.


El lector debe tener muy en cuenta que lo anterior no es producto de mi imaginación. Se trata de la consecuencia necesaria del discurso extravagante y mentiroso de los promotores de la burbuja del shale oil. Si Citigroup o cualquiera de los otros promotores de esta burbuja nos dicen: "La revolución del shale oil ha llegado para anular el peak oil y la escasez de petróleo", así, sin más, luego entonces tenemos que concluir lo que ya dijimos arriba, y que se puede resumir con la siguiente expresión: La producción de petróleo de EUA crecerá y no volverá a conocer una tasa máxima - peak oil - más allá de la cual empiece a decaer inexorablemente.

Puntualizo al lector la identidad de las agencias y personas que están promoviendo esta burbuja especulativa del shale oil: Wall Street, grupos financieros globales como Citigroup, falsimedia ligada a esos agentes financieros - Wall Street Journal, Financial Times, etc. -, trasnacionales del petróleo, PAN, PRI, EPN, Pedro Aspe, Gustavo Madero, Manlio Fabio Beltrones, Emilio Gamboa, David Penchyna, Gerardo Gutiérrez Candiani - tal vez el más entusiasta y beatífico de los prosélitos de la burbuja del shale oil -, Televisa, TV Azteca, opinadores muy afines al oficialismo como Ricardo Alemán, Carlos Mota, Carlos Marín y etcétera y etcétera.

La caja de cereal infinita:

Para el cuerdo ya está a la vista la absurda extravagancia de los promotores de la burbuja shale oil. No se necesita mucho análisis para comprender esto; solo basta tener en cuenta que el petróleo es un recurso finito, y muy finito cuando nos atenemos a la realidad corriente que nos arrojan los datos históricos y muy dramáticos sobre producción, consumo, reservas y nuevos descubrimientos, y que ya hemos visto en el anterior artículo. Pero para aclarar más todavía la absurda extravagancia de estos agentes, veamos el siguiente caso imaginario.

Suponga que yo me presento ante usted y le ofrezco en venta una caja de cereal cuya cualidad maravillosa, según es mi decir, consiste en surtir cereal al infinito. Usted me replica muy airadamente arguyendo que ya antes lo han timado con cuentos semejantes. Pero yo insisto en persuadirlo para venderle mi acción chatarra...

- Se equivoca - le replico con un sonrisa en los labios -. Entiendo los motivos de su incredulidad, pero yo soy diferente. Yo no soy un timador. Así que, créame: Esta vez será diferente. Lo que le he dicho sobre esa caja de cereal es verdad: Sin importar cuántas veces y en qué cantidades usted sirva cereal desde esta caja, la misma siempre verterá cereal a placer.

- Hagamos una prueba, caballero - atraviesa usted ya en el límite de la persuasión -. Abra esa caja y sirvamos cereal a diestra y siniestra a los peatones.

- Caballero - replico -, mucho me temo que eso no se puede. La caja solo pondrá en acto su milagrosa cualidad hasta que sea abierta por un comprador.   

¿Me creería este cuento para enseguida comprar mi acción chatarra, mi caja de cereal milagrosa?...Claro, solo un gran torpe me compraría mi caja de cereal infinita; caso en el cual yo, tornado ya un gran truhán, haría el timo más grande de todos los tiempos. En efecto, lo más probable es que usted me mande a volar por un tubo con mi caja de cereal porque jamás se atrevería a creer que el cereal de maíz es infinito, y menos cuando va contenido en una caja de dimensiones tan finitas e ínfimas.

Sin embargo, ¿qué pasaría si yo he metido a Citigroup en mi coartada y ésta declara en el Wall Street Journal con bombo y platillo lo siguiente:

- ¡ Maravilloso, albricias ! El Nolato ha puesto al mundo en el umbral de una "revolución alimenticia" con su milagrosa caja de cereal. A partir de este genial invento del Nolato ya no conoceremos escasez de cereal.

Le aseguro que, a partir de ese momento, a partir de que esa absurda extravagancia empezara a volar por el mundo cabeceando primeras planas, habría muchos compradores para mi caja de cereal infinita. Pero la realidad es otra. Como dijimos, todos sabemos que una caja de cereal no es capaz de verter cantidades infinitas de producto. Sabemos que su contenido es finito, que es fácil verter las primeras porciones, y que es cada vez más complicado verter las últimas porciones de la caja, ya cuando la misma está por quedarse vacía. Sabemos que cuando la caja de cereal está casi vacía aplicamos más trabajo - energía - en sacar la bolsa de papel encerado de la caja para abrirla por completo y buscar y rebuscar en el fondo de la caja misma a fin de verter hasta la última hojuela, y siempre y cuando no seamos derrochadores. Y bueno, por analogía, lo mismo sucede con nuestros yacimientos de petróleo, como veremos enseguida. 

El costo más alto determina al precio de mercado:

Desde tiempos del economista crítico David Ricardo sabemos que, en el uso de los recursos, seguimos una suerte de ley de comportamiento que nos lleva de la explotación de los recursos de mayor calidad y menor costo a los de menor calidad y mayor costo. Esta transición o expansión reporta efectos económicos negativos en virtud de que nos lleva a precios crecientes. Esto es así porque, por el lado de la oferta, el costo del recurso más caro que se usa para satisfacer una demanda dada, es el que determina al precio de mercado. Y lo cierto es que el petróleo no escapa a esta ley y a esta realidad: A medida que se expansiona la demanda de petróleo y los pozos de petróleo convencional - de mayor calidad y menor costo - resultan insuficientes y se agotan, el mundo, y en especial EUA, han ido pasando cada vez más a la producción de petróleo no convencional - de menor calidad y mayor costo - para satisfacer esa demanda creciente; al final, el costo del petróleo no convencional más caro determina el precio de mercado.   

He expuesto lo anterior en lenguaje ordinario para evitar los términos económicos que suelen ser confusos. Si ya le quedó claro, puede saltar el siguiente párrafo porque ahí daré un ejemplo imaginario muy sencillo para entender lo anterior a cabalidad.

Suponga que México solo tiene 10 pozos petroleros. Cada pozo produce 1,000 barriles al día. Nueve de esos pozos son de petróleo convencional y, por tanto, tienen un costo de producción de 10 pesos, en tanto que uno es de no convencional y su costo de producción es de 100 pesos. Si el precio del barril es de 50 pesos y la demanda es de 9,000 barriles al día, México solo explotará sus 9 pozos convencionales porque ellos dan una producción de 9,000 barriles, justo lo necesario para satisfacer la demanda. Es claro que explotar el décimo pozo no es rentable toda vez que su costo por barril (100 pesos)  es mayor que el precio del mismo (50 pesos), y porque, de hacerlo, generaría un exceso de oferta que deprimiría al precio llevándolo más abajo que 50 pesos. En este caso, el balance de negocio para México es el siguiente: Ingresos por venta de 450,000 pesos (9,000 X 50), costo total de 90,000 pesos (9,000 X 10), y ganancia de 360,000 pesos (450,000 - 90,000). Pero suponga ahora que la demanda aumenta de pronto a 9,001 barriles por día. En este caso México tendría que poner en operación el décimo pozo, el de no convencional, para producir el barril adicional de demanda...Un momento. Aquí hay un problema porque sucede que el costo de producción por barril de ese décimo pozo - 100 pesos - sería mayor que el precio del barril - 50 pesos -, lo cual reportaría pérdidas para el país. Pero como la demanda tiene que ser satisfecha, especialmente si se trata del consumidor llamado EUA - se puede enojar si no le surten petróleo y nos invade -, la solución a este problema es aumentar el precio del barril para que cubra el costo del décimo pozo y ofrezca además una ganancia razonable. Digamos, entonces, que el precio por barril se aumenta a 110 pesos para que el décimo pozo entre en operación. Sin embargo, el nuevo precio de 110 pesos aplica a todos los pozos, tanto a los de convencional como a los de no convencional. Así que, en este caso, el balance de negocios para el país es el siguiente: Ingresos por ventas de 990,110 pesos, costos totales de 90,100 pesos, y ganancias de 900,010 pesos. Como puede ver el lector, en nuestro caso imaginario el incremento en la demanda por un solo barril - desde 9,000 barriles a 9,001 -, le ha generado a México un aumento sustancial de ganancias porque lo que antes vendía por 50 pesos el barril, ahora lo vende por 110 pesos. Así que la ganancia se ha ido desde 360,000 pesos a 900,100 pesos gracias al crecimiento de la demanda.  

Los costos en la industria petrolera:


He construido la gráfica anterior con datos de IHS y la EIA para mostrarle cómo es que la industria petrolera mundial satisface en estos momentos la demanda global de petróleo para un año dado, y que anda rodando los 90 Mb/d - millones de barriles al día -. En el eje vertical se mide el costo de producción por barril en dólares, y en el eje horizontal la producción acumulada de petróleo hasta lograr la meta de 90 mb/d. La curva de color rojo nos da el costo por barril de petróleo convencional y la curva de color azul el costo por barril de petróleo no convencional.  

Bien, ahí puede ver que, a medida que la producción aumenta - eje horizontal - para satisfacer una demanda creciente, vamos acudiendo a petróleo con costos cada vez mayores. Empezamos con el petróleo convencional - curva roja - y luego pasamos al petróleo no convencional cuyos costos son más altos. En situaciones extremas como la ocurrida antes de la crisis del 2008, donde la demanda de energía había escalado tanto por el crecimiento económico de la burbuja hipotecaria y los precios del barril habían alcanzado niveles de hasta 130 y 140 dólares el barril, ya se hace viable la explotación de petróleos no convencionales como el del Ártico y las oil sands de Canadá - ver puntos 15 y 16 en la gráfica -, cuyos costos son altísimos. Y por supuesto que estos picos altos de demanda significan grandes ganancias para los países productores de convencional, cuyos costos son muy bajos - ver curva roja en la gráfica -.

Ahora bien, suponga que, por diversas circunstancias, la economía global se va a pique, al cataclismo, y la demanda de petróleo disminuye a 45 mb/d. En esta caso, solo los países productores de petróleo convencional - curva roja - podrían producir petróleo y el precio del barril estaría determinado por el costo más alto en la curva: punto 7 en la gráfica. En esta situación, la producción no convencional - curva azul - sería inviable y cesaría.

El peor negocio en la historia de México:

Ahora vea y compare en la gráfica las situaciones de costo de México - punto 6 - y de EUA y Canadá con su "milagroso" shale oil - punto 10, Norteamerica y shale oil -. Es evidente que tenemos una enorme ventaja de costo gracias a una ventaja comparativa en cuanto a dotación de petróleo convencional. Ahora tome en cuenta que los altos precios corrientes ya hicieron viable por lo menos la explotación de las oil sands - punto 15 -. Si usted  compara en la gráfica esos altos costos - puntos 10 y 15 - contra los bajos costos de la producción en México - punto 6 -, ya tendrá una idea de las extraordinarias ganancias que obtiene México gracias a un accidente de la naturaleza: Nuestra dotación de petróleo convencional. Y es esta ventaja natural lo que ha convertido a PEMEX en una de las empresas más rentables a nivel planetario. Sin embargo, resulta que EPN, PRI, PAN, empresarios mexicanos y falsimedia local, están empeñados en privatizar esas ganancias extraordinarias del petróleo mexicano en favor de las trasnacionales del ramo con su reforma energética.

Pregúntese algo, no ya desde la óptica del humanismo en política, sino del buen negocio: ¿Tiene sentido esto de ceder un negocio mexicano altamente rentable a cambio de un supuesto impulso adicional al crecimiento económico doméstico a partir de la inversión privada en PEMEX?...En efecto, es un negocio ruinoso para México. Y es ruinoso por las siguientes causas: Primera, busca ceder excedentes económicos de México para obtener excedentes económicos a partir de la inversión extranjera, de tal forma que es como querer comprar lo que ya tenemos. Segunda, los excedentes económicos de nuestra renta petrolera ya son ciertos, actuantes, mientras que los excedentes económicos de la inversión privada en PEMEX son solo esperanzas, expectativas optimistas de los mexicanos expropiadores. Tercera, si los privatizadores mexicanos ya nos mienten en lo que toca a la supuesta "revolución del shale oil", es de máxima verosimilitud que también estén mintiendo en cuanto a estas expectativas optimistas. Cuarta, la experiencia acumulada en torno a las trasnacionales petroleras nos dan muestra fehaciente de que son entidades dedicadas al saqueo de los países que les han abierto las puertas. A este caso, recordar nuestra historia previa a la expropiación cardenista. Para un caso semejante al mexicano, lo invito a leer los dos artículos que dediqué en este diario al tema del saqueo de PDVSA en Venezuela a manos de las trasnacionales y los gobiernos neoliberales de los corruptazos Carlos Andrés Pérez y Rafael Caldera (Ver enlace 2 al pie de página) Quinta, hay una forma poderosa de hacer crecer a México que no implica privatizar renta petrolera - reforma energética - ni mayores sacrificios sobre los factores productivos - reformas fiscal y laboral -, y que consiste en algo que se llama: Justicia económica. Y esto último no es discurso priista o panista, es una realidad posible que abordaremos en el siguiente artículo.

No es que uno sea mal pensado, pero como todo este asunto de la reforma energética es un negocio ruinoso para México desde cualquier lado que se le vea, luego nos vemos obligados a concluir que EPN y demás políticos oficialistas están constreñidos por "fuerzas extrañas" a expropiar la renta petrolera de los mexicanos. Móviles sobran, y los mismos nos dan la muy posible identidad de esas "fuerzas extrañas": Las trasnacionales deben estar ansiosas por echar las uñas a las ganancias extraordinarias de los mexicanos en este asunto; EUA está apremiado por acceder a ese petróleo mexicano de bajo costo para abaratar y hacer posible su crecimiento añorado; y a los priistas y panistas les encanta el dinero.

El diablo en la botella:

Hay un hermoso cuento del genial escritor Robert Louis Stevenson, autor de la legendaria novela "El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde". El cuento se llama "El diablo en la botella". El personaje central, un hawaiano llamado Keawe, viaja a EUA y va a dar con el dueño de una botella mágica por accidente. Por labios del desconsolado propietario, Keawe se entera de las cualidades de la botella: Es habitada por un demonio capaz de conceder cualquier deseo, excepto uno: alargar la vida a una persona. Pero para eso, el dueño de la botella debe cumplir dos requisitos: Primero, vender la botella a otra persona antes de morir. Segundo, el precio de venta deberá ser menor al precio al cual se compró. Si las dos condiciones no se cumplen, el dueño irá al infierno para siempre. Keawe compra la botella y a la postre ve realizados sus sueños. El resto de la trama es una graciosa serie de giros donde la botella pasa de un dueño a otro: Desde Keawe a un amigo de éste, luego de vuelta a Keawe, y finalmente a un marino de baja estofa y colmado de vicios quien finalmente se niega a vender la botella porque ya da por cierto que, con independencia de la botella, él irá al infierno pase lo que pase.

Y bien, pareciera que EPN compró la botella del diablo - el petróleo mexicano -. Luego, como Keawe, EPN vio realizado su sueño en la presidencia del país, con sus beneficios añadidos, gracias a la botella. Pero ahora EPN está apremiado a vender la botella del diablo a un precio menor para liberarse del riesgo de ir al infierno. Y todo parece indicar que las trasnacionales del ramo y EUA quedarán en el papel del marino vicioso: Comprarán la botella del diablo en dos centavos tahitianos, una verdadera ganga, y se quedarán con ella porque ellos ya se hacen en el infierno.

Reflexión final:

¿Está dispuesto a comprar la acción chatarra de la burbuja del shale oil a EPN y demás promotores de la misma? ¿Está dispuesto a creer que debemos entregar nuestra renta petrolera o nuestro petróleo a las trasnacionales porque EUA un día muy cercano será independiente en materia petrolera? ¿Está dispuesto a creer que nuestro petróleo es la botella del diablo?...Mientras reflexiona sobre esto, lo invito a que vea el vídeo que le anexo al final. Es sobre un hamster imposible que ilustra perfectamente bien la absurda extravagancia de los propulsores de la burbuja del shale oil: Un petróleo que crece al infinito gracias al mágico shale oil.

Buen día.

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Notas:

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