Voto por la Coca Cola: No le creo a EPN.

Como ya sabemos, EPN y PRI se han entregado recién a una nueva jornada de mentiras distractoras tomando como eje a la Coca Cola. Según se nos ha dicho, se incrementará la carga fiscal sobre la Coca Cola a fin de desestimular su consumo entre los mexicanos toda vez que ese producto, según ellos, los ha tornado en entes gordos, feos, chaparros y clínicamente desahuciados. Por las expresiones de EPN y PRI a este respecto, debo suponer que la Coca Cola ha adquirido en su mundo fantástico los tintes de las sales de Stevenson que convierten al fino, hermoso y carismático doctor Henry Jekyll en el repugnante Edward Hyde: Si toman Coca Cola, serán como el terrible Edward; si no toman Coca Cola, serán como el divino y seductor Henry. Pero analicemos esta nueva bufonada de EPN y el PRI con epicentro en el "genio" tutelar llamado Luis Videgaray.

¿Cuál es el móvil real del PRI en este asunto de la Coca Cola: Es la salud de los mexicanos o hay otros móviles ocultos, inconfesables? Voy a responder a esto de manera objetiva y muy clara. Pero para esto, asuma el lector por un momento algo desmesurado: Que la Coca Cola sí es necesariamente nociva para la salud. Esto significará que todo aquel que tome Coca Cola está dañando su salud. Hago esta concesión para poder desentrañar la mentira del PRI y aun a pesar de que mi opinión es que ese producto no es necesariamente nocivo para la salud porque creo que esto depende de la condición natural de cada persona específica frente a ese producto.

La finalidad de la moral en la sociedad es el perfeccionamiento del ser humano. En el concepto de la "perfección" cabe una multitud de virtudes y cosas consideradas como buenas para el ser humano, que promueven su perfección. Una de esas cosas buenas es la salud. De esta forma, el hombre moral, al promover la perfección del ser humano en sí mismo y en los demás, debe promover, entre otras cosas, la salud en él y en los otros. Y si el hombre moral persigue la salud de todos, luego lucha activamente para que la sociedad promueva, entre otras cosas, hábitos de consumo que sirven de medios para el logro de la salud. Pero una de las condiciones de la acción moral auténtica es la consecuencia. Entre varias cosas, esto significa lo siguiente: Primero, que el que predica por la promoción de la salud, debe antes poner en vías de hecho su prédica en su propia persona. Segundo, que la acción sea completa, es decir, que se dirija a promover la salud en todos los órdenes en que le sea posible hacerlo. Si esas dos condiciones no se cumplen, luego la acción moral es ilegítima, hipócrita, porque está hincando su interés en otros móviles diferentes a la salud. 

Ahora bien, dice el PRI que su móvil en esto de castigar fiscalmente a la Coca Cola es la salud de los mexicanos. Y para ser precisos, y como ya dijimos arriba, para el PRI la Coca Cola es una de las causas fundamentales de la monstruosidad de que los mexicanos sean gordos y enfermizos o enfermos en el acto en el ámbito de ciertos padecimientos: Diabetes, cálculos, etc. Con esto, el PRI nos dice que su móvil es moral porque tiende al logro de la salud, que es parte de la perfección del ser humano. En el discurso, algo loable en el PRI, intachable, incuestionable...Aplausos.

Pero el problema del PRI es que no es consecuente en absoluto. De entrada, y solo de entrada, es dudoso que los priistas estén poniendo en vías de hecho su prédica en su propia persona o en su familia. Sería buena tarea para los tuiteros rebeldes dar persecución a los priistas y sus familias a fin de ver cuántos de ellos consumen Coca Cola, cerveza y cigarros, y sus cantidades y frecuencias. Pero lo más grave radica en el hecho de que el PRI solo se cuida en su discurso de promover la salud en temas efímeros y marginales al caso, como es la Coca Cola, los cigarros, la cerveza y otros productos focalizados, mas no se cuida de combatir algo que es fundamental en la promoción de la salud y el perfeccionamiento de los mexicanos, como veremos enseguida. 

Sabemos que la causa fundamental de la pobreza es la política económica que el PRI ha instalado en este país desde 1976 consistente en la precarización de los salarios de los trabajadores; precarización que se torna en empobrecimiento creciente de los trabajadores y flujos ilegítimos de ingresos y riqueza desde éstos hacia el capital privado, lo cual ha dado lugar a un exclusivo club de magnates mexicanos de orden global al lado de 60 millones de pobres...y que va creciendo. Esto está perfectamente demostrado con variables mensurables y lo hemos tratado hasta el cansancio en artículos pasados en este diario. Solo el tonto y necio se niega a aceptarlo. Pero sabemos que la pobreza es una de las causas fundamentales de la imperancia de un hábito de consumo de conjunto en los mexicanos pobres, que no es adquirido, sino impuesto externamente por el orden económico: Exigua alimentación que deviene en hambre y desnutrición. Y sabemos que hambre y desnutrición son, a su vez, la causa fundamental de la supresión de la salud en los seres humanos; ausencia de salud que luego obstruye toda posibilidad a la perfección humana porque solo conduce a la decadencia.  

Pregunta: ¿Ha hecho algo el PRI para promover la salud de los mexicanos erradicando la pobreza de manera definitiva para dar ocasión al primado de un buen hábito de consumo como es comer bien y dignamente en cantidad y calidad?

La realidad cruda nos dice que el PRI no hace nada a ese respecto, y que, antes bien, sigue promoviendo la pobreza y la hambruna consecuente porque se empeña en sostener la política económica neoliberal de precarización de los salarios de los trabajadores que mencionamos arriba. Y la reforma laboral es un ejemplo palmario y estremecedor a este respecto: Se han derrumbado los logros de la clase trabajadora, logros racionales toda vez que hacen contrapeso a la irracionalidad del mercado, y se ha dejado al trabajador a merced del mercado en condiciones tales que el exceso recurrente de oferta de trabajo en ciertos rubros mayoritarios solo ha de conducir a la pauperización mayor de la clase trabajadora.

Lo anterior demuestra de manera objetiva y clara que el PRI no es consecuente en su supuesto móvil moral en este asunto porque lo que hace por el momento para promover la salud de los mexicanos solo se limita a determinados hábitos de consumo aislados, marginales - Coca Cola, cerveza, cigarros -, dejando a salvo el problema principal en la verdadera promoción de la salud de los mexicanos: La pobreza que genera hambre y supresión de salud. Y si ya demostramos que el PRI se está valiendo de una gran hipocresía para aumentar el castigo fiscal a la Coca Cola, si el móvil no es auténticamente moral, si no le interesa en esto la salud de los mexicanos, entonces: ¿Cuál es su móvil?...Esto es muy simple de responder, y nos lleva del terreno de la moral al frío y macabro terreno del PRI y su política de cuño neoliberal.

El PRI sabe que está obligado a entregar parte significativa de la renta petrolera a las trasnacionales, y que esto dejará un tremendo boquete presupuestal. Videgaray ha trazado una meta recaudatoria suficiente para tapar ese boquete donde la nueva política fiscal tendrá que privilegiar, entre otras cosas, impuestos al consumo de productos y servicios que tienen poco margen de sustitución en el consumidor, ya bien porque no hay sustitutos, ya bien porque los sustitutos son muy imperfectos, o ya bien porque son muy irrenunciables en virtud de los hábitos del consumidor. Sabemos que la Coca Cola, los cigarros y la cerveza son precisamente productos prácticamente irrenunciables por parte del consumidor. En este sentido, sabemos que la supresión en el consumo de Coca Cola y otros productos adictivos que puede alcanzar un impuesto incrementado será nada prácticamente. Y puede adelantarse con máxima verosimilitud que, al final, el resultado de esta política será opuesto al planteado en términos de salud porque el consumidor sacrificará el consumo de otros productos, y hasta productos que pueden ser buenos para la salud, con tal de seguir consumiendo Coca Cola, cigarros y cerveza. 

Eso es todo lo que hay detrás de la supuesta batalla del PRI en favor de la salud de los mexicanos en el caso de la Coca Cola y productos similares señalados con el estigma de "nocivos para la salud": Una mentira que construye una hipocresía moralina para ocultar la necesidad de asegurarse de cumplir las metas recaudatorias para tapar el boquete presupuestal que dejará la expropiación de la renta petrolera de EPN en favor de las trasnacionales. En efecto, el rollo moralino del supuesto interés del PRI en la promoción de la salud de los mexicanos en este caso de la Coca Cola es un choro muy ranflo; y por ranflo, solo creíble por los ingenuos.  

Buen día.

Puede leer este artículo también en el diario digital mexicano SDP, donde regularmente publico los trabajos o artículos que usted ve en el acervo de este blog.

También le doy enlace a mi página de Facebook:

Comentarios