Siria y el crepúsculo de EUA.

No abordaré aquí cualquier análisis en torno al motor político-económico que opera en el conflicto de Siria. Ya sabemos la verdad en este caso: Pretensiones renovadas del imperio en decadencia, EUA, por derrocar el presidente legitimo de Siria, Bashar al Assad, a fin de obstruir la presencia militar y económica de Rusia en ese país y dar un paso más hacia la invasión del manantial del petróleo de Irán, que no es sino el surtidero energético de China. En apariencia, si nos atenemos a lo que se nos dice en la falsimedia, lo de Siria es el mismo sketch tragicómico aplicado en Libia consistente en la lucha del imperio yanqui por la humanidad que se encarna en las ranflas nociones gringas de libertad y democracia, y cuyos enemigos son los tiranos que la misma falsimedia inventa al paso para justificar el negocio macabro del imperio que eclipsa.

Este sketch de Libia, ahora transliterado a Siria, ya lo analizamos en una serie de artículos publicados en este diario hace tiempo, en la víspera de la invasión occidental a Libia y durante el desarrollo de la misma. Si el lector desea acudir a esos artículos sobre Libia para entender a Siria, puede encontrarlos en mi blog personal, cuyo enlace está al final de este artículo. Solo diré que, en esencia, la guerra de Siria se explica por dos variables fundamentales: Expropiación y saqueo yanqui del petróleo escaso y el sostenimiento del dólar por las armas para la prosecución de la inveterada economía especulativa de EUA. Ahí lo dejo.

Lo que me interesa aquí es comentar algunas cosas del asunto sirio que nos dan pie a reflexionar sobre la situación del orden global de momento, que a todas luces parece haber dado ya un vuelco radical. Y para empezar con esto, quiero compartirle unos datos audiovisuales de Siria que ayer domingo me encontré en Youtube mientras hurgaba ahí. Se trata de dos escenas de combate reales en las calles de Siria que me llamaron la atención, de entrada, porque nos muestra el grado de inocencia o ingenuidad de los terroristas y mercenarios infiltrados en Siria por Occidente con la ayuda de los judíos, Turquía y la casa de Saud de Arabia Saudita. Como podrá apreciar el lector en un momento, se trata de un grado exorbitante de ingenuidad, por no decir idiotez, de los terroristas y mercenarios en el desempeño de su tarea de desestabilización que...y dispense mi sinceridad el lector, digo que de tanta idiotez en el desempeño de su trabajo lo trágico de las escenas termina tornándose en absurdidad redundante y hasta cómica. Y le advierto al lector que no es el único material colmado de absurdidad en este asentido; hay mucho material abundante en este sentido en Youtube. Solo elegí estas dos piezas de material al azar de entre lo existente.

Antes de continuar, invito al lector a que observe los tres vídeos que añado. Le advierto al lector que los vídeos dos y tres son el mismo suceso, pero visto a nivel de tierra y a nivel de aire.

El primer vídeo se trata de tres jóvenes terroristas o mercenarios, infiltrados, que se ocupan en disparar sus fusiles a un tanque ruso T 72 del ejército sirio que se va desplazando por un camino rural a lo lejos. Los tres muchachos disparan y disparan dando de gritos de consigna sin jamás percatarse de que están realizando una tarea tonta y absurda por inútil. Digo, créame que hasta un lustrador de calzado sabe, por simple intuición, que dispararle a un supertanque T-72 a más de 400 metros de distancia es algo más letal que darse un tiro en la cabeza. Y es tanta la locura de estos tres jóvenes, que al final sucedió lo que tenía que suceder. En efecto, el taque para su marcha, revisa el entorno, localiza, da marcha atrás, apunta y...¡ Puuuuuuuuuuuuuuuuuum ! ¡ A volar terroristas con todo y tiliches !

Corre interludio con el primer vídeo...

El segundo y tercer vídeos se tratan de otros tres jóvenes terroristas o mercenarios que se entretienen en disparar un fusil de alto poder desde tierra contra ¡ un Mig ruso !...¿Es posible esto?...Mire, yo de armas sé lo que sé del oficio de cosmonauta, pero pese a eso estoy claro de que esta tarea es una idiotez. Jamás podrás tumbar a un Mig ruso con esta arma porque estás lidiando con una nave poderosa y de alto desempeño en su trabajo en el aire, tal vez la mejor nave de combate del mundo. Pero, no obstante esto, ahí están los tres muchachos ingenuos ocupadísimos en su tarea imposible llamando la atención del piloto del Mig y de su letal artillería. Y tenía que suceder lo que usted ve en el vídeo. En efecto, mientras los tres muchachos tontos buscan la nave Mig en el cielo, lo cual indica que no saben ni a dónde diablos tiraban antes, el Mig los localiza, se dirige hacia ellos, ellos ni en cuenta porque siguen hurgando con los ojos en el cielo, y...¡ Puuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuum !...¡ Un infierno en la tierra !

Misilazo bestial, brutal, justo en el blanco y de lleno sobre los tres chavales. Y adiós, se acabó el juego, ni rastro de ellos y el fusil.

Corre interludio con los vídeos dos y tres...

Después de que ha visto lo ya visto, le pregunto algo: ¿Es posible tanta ingenuidad, tanta absurdidad?

Como le dije, estos episodios de gran absurdidad por parte de los terroristas y mercenarios infiltrados por Occidente, y que por su nivel de absurdidad son a veces hasta tragicómicos, son abundantísimos en la red. Y este material está aparejado con una información audiovisual abundante de combate que solo nos permite concluir una cosa: El ejército sirio y Hezbolá le están dando una paliza monumental y vergonzosa a los infiltrados en Siria por Occidente.

Pero todo eso nos da pie para empezar a reflexionar sobre las cosas relevantes del ambiente global de las que derivan estas situaciones absurdas, que es lo importante, y que son las siguientes.

Los datos son rotundos respecto a que Occidente está pasando a una fase de desesperación donde ya está infiltrando jóvenes inexpertos en Siria, sin ningún expertise en las armas y la guerra. En llano, Occidente está mandando al matadero sirio a miles y miles de jóvenes frente a un ejército sirio que toma esto ya como un día de descanso en cacería. Y tenga por cierto que estos jóvenes suicidas son extraídos del ejército de desempleados urbanos desesperados que pululan en los barrios bajos de medio oriente y Europa. Se trata, pues, de un terrible pecado contra la humanidad, y por doble partida: Se compra el poder con la vida de otros, y se manda a un asesino inexperto al matadero usando del anzuelo del dinero.

Lo anterior también es indicador de que Occidente, en su tentativa de invasión a Siria, ya está en una fase de decadencia porque ha trascendido a la minimización de costos como meta; en otras palabras, su quid en este momento es, no maximizar terror con la matanza cueste lo que cueste, sino abaratar la matanza misma. De ahí el reclutamiento de jóvenes que, pese a su mejor disposición y empeño, son remisos en la guerra.

Si no hay cambios en el curso de las cosas en Siria, si no hay giros imprevistos, le puedo asegurar con máxima verosimilitud que esta guerra la perderán EUA y sus aliados. Le puedo asegurar también que, en este momento, el más interesado en que esta guerra termine debe ser Barack Obama porque debe estar enterado ya de que el sketch de Libia ha fracasado en Siria por factores que no estaban en el guión, como veremos más abajo. Sin embargo, si la guerra no ha terminado es sencillamente porque las condiciones del juego han cambiado. En efecto, todo indica que ahora es el régimen de Bashar Al Assad el que no quiere terminar esto con un tratado de paz porque la meta se ha relocalizado en el exterminio de los infiltrados. 

De pasada, al margen, no deja de ser extraordinariamente sugerente, por sospechoso, el que la derrota pasmosa y creciente de los infiltrados en Siria se haya empalmado con la tragedia de las armas químicas hace unos meses. Cierto, dado ese extraño empalme, y dada nuestra experiencia acumulada en torno a que a la clase política gringa le encanta propiciar desgracias justificatorias, uno no puede evitar el pensar que el trágico asunto de las armas químicas fue provocado por los mismos infiltrados. Pensar así le da perfecto sentido a la amenaza de invasión gringa con motivo de la famosa línea roja precisamente en momentos en que los infiltrados ya estaban siendo pulverizados por el ejército sirio. El lector debe recordar a este caso el asunto de la señora Carla del Ponte, quien poco tiempo antes de este pico en las tensiones, había manifestado que había pruebas claras de que los infiltrados en Siria eran quienes estaban usando armas químicas. Sin embargo, la señora del Ponte desapareció de escena a los pocos días del anuncio para hundirse en el más extraño silencio. Pero como este asunto es materia de especulación, dejémoslo ahí, a manera de hipótesis muy sugerente.

Para todos es claro que la inminente invasión de EUA y sus aliados a Siria en aquellos tiempos de la crisis de las armas químicas no se concretó porque Rusia se atravesó en el plan occidental, dando con ello un giro inesperado al sketch. Y su oposición fue tan resuelta que no dudó ni un instante en mandar parte de su armada a Siria. Y por si fuera poco, a eso se sumó la resolución de China, quien indicó apoyaba el plan ruso en todos sus aspectos, donde el "todos" incluía un escenario de guerra total. Fue en esos momentos, cuando los dados ya se habían tirado, que la humanidad empezó a respirar la cercana posibilidad de una guerra global, de un tercer intento de suicidio colectivo. Pero mire que ese episodio de tensión global, muy semejante a la crisis de los misiles en Cuba, nos fue de grande utilidad porque nos puso de golpe y de lleno en un nuevo escenario mundial que ya se venía perfilando desde años atrás, pero que no se ponía de manifiesto: EUA ya no es el eje rector del mundo porque está en fase de decadencia y , en esto, está cediendo al empuje de una Rusia renovada, pero sobre todo de una China que está devorando la corona en casi todos los terrenos de la economía y la tecnología, por citar solo dos apartados donde los chinos se han ganado el liderazgo global. 

Cierto, el resultado de ese pico de tensión global, que no fue sino la reculada absurda de Obama ante la resolución del poderoso eje euroasiático para responder al fuego occidental, nos puso de golpe en el umbral de un nuevo mundo. A partir de entonces, ya en ese umbral, EUA ha reconocido implícitamente que la noción y realidad de un EUA como único eje de gravedad del mundo que surgió en la era Reagan, después del derrumbe de la Unión Soviética, ya no es una realidad y que ha dejado el paso a un mundo que gravita en torno a tres ejes: EUA, China y Rusia. Pero si nos atenemos a las inercias de momento de esos tres ejes, y si recordamos la máxima de Leibniz en cuanto a que todo presente está preñado de futuro, luego podremos prevenir que ese nuevo mundo con tres ejes al que ya asistimos será muy efímero, transitorio, porque cada uno de esos tres países posee por el momento diferentes comportamientos en el tiempo, sobre la ruta de la historia por venir: Mientras EUA es decadencia y contracción, Rusia, y especialmente China, son progreso y expansión. 

La situación en Siria es un claro indicador de este nuevo balance de fuerzas en el mundo. Mientras los infiltrados en Siria están tan enfermos de decadencia y contracción como sus patrocinadores de occidente, al grado de lo absurdo, el ejército sirio y Hezbolá están tan vitales, frenéticos y expansivos como sus asociados en el eje euroasiático.

Estamos presenciando la decadencia de un imperio y ello nos hace espectadores privilegiados de la historia.

Buen día. 

Puede leer este artículo también en el diario digital mexicano SDP, donde regularmente publico los trabajos o artículos que usted ve en el acervo de este blog.

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