EPN y CNTE: La política de lo pueril y efímero.

Pese a que los grandes medios de este país se obstinan en tratar de ocultar la realidad del desalojo de los maestros de la CNTE en el Zócalo, la misma fluye por las redes sociales y medios alternativos gracias al trabajo desinteresado de muchos ciudadanos de a pie. Y esa realidad es palmaria, evidente: Violencia descarnada del régimen.

Se habla de: 200 heridos, algunos graves; de exceso de violencia de las "fuerzas del desorden" al estilo montonero, pandilleril; de infiltrados al viejo estilo del halconazo; de detenidos e incomunicados indefinidos en su cuenta...La lista de delitos del régimen contra la moral es larga y seguirá fluyendo en los siguientes días. Esperemos más noticias.

Es evidente que los grandes medios han logrado el fin para el cual fueron contratados desde arriba: Violencia del régimen contra los maestros de la CNTE. Eso lo pronostiqué en un artículo pasado ( Ver enlace 1 al pie de página ) Y es claro también que hoy, después de la violencia ejercida, esos mismos medios se empeñan en ocultar nerviosamente y sin escrúpulos los indicios del crimen por ellos promovido y justificado con toda clase de argumentos absurdos. 

Invito al lector a que conecte su memoria a un evento de reciente data. Me refiero a las declaraciones de Carlos Slim en torno a la CNTE: "Están provocando más que resolver el problema - nos dijo Slim -, y están poniendo en riesgo la imagen de los maestros." ( Ver enlace 2 al pie de página )

¿Espaldarazo "moral" a la represión que venía? Bueno, no podemos asegurar nada a este respecto. Pero el casi perfecto empalme temporal de esta declaración de Slim con los trágicos eventos del Zócalo es muy sugerente a ese respecto. Y si fue así, solo podemos decir que se trató de una estrategia fallida porque no todos los mexicanos consideramos a Slim como un modelo conductual a seguir. En efecto, muchos lo vemos como un producto genuino del desastroso capitalismo que prima en este país, que ha prohijado a casi 60 millones de miserables, y al cual algunos economistas críticos han bautizado como: capitalismo de compadres.

Al margen, es risible que un genuino representante de este capitalismo desastroso se ponga a dar lecciones de filosofía de la educación cuando sabemos desconoce el tema en absoluto porque su especialidad es hacer negocios, algo completamente ajeno al espíritu de la educación. Le recomendaría a Slim ponerse a leer a Platón y a Kant, al menos, para que logre entender lo que es una verdadera filosofía de la educación; y logrado eso, luego entonces lo escuchamos con seriedad.

Lo que ha sucedido en el Zócalo ayer no es nuevo en su naturaleza. Ya antes EPN y otros políticos del PRI nos habían dado algunas salientes espeluznantes de sus inclinaciones violentas: Atenco, Aguas Blancas, Acteal. Pero lo cierto es que las cosas ahora se acomodan de tal forma que podemos afirmar que EPN ha inaugurado, con el caso CNTE-Zócalo, una nueva etapa en la historia de este país; una nueva historia que nos da ya el exordio de un libro de nueva edición llamado: Anhelos ardientes por Tlatelolco, que es de vieja data y de autoría bien conocida: El tirano Díaz Ordaz.

Tampoco hay novedad en el frente respecto de la noción de la política en este nuevo PRI. Se trata de la política de lo efímero y lo pueril para encubrir o camuflar una renovada cascada atronadora de golpes a la nación que solo beneficia a las élites de este país y que solo los sordos no escuchan.

Efímero y pueril el combate del PRI al hambre por su carácter mediocre en conato financiero, por su carácter asistencialista, y porque no combate de raíz la causa del problema: La pobreza.

Efímero y pueril el combate del PRI a la pobreza porque no combate la causa del problema, que no es sino la precarización del salario y el trabajo del mexicano por parte del Estado y las élites a fin de abultar de manera ilegítima las alforjas de las cúpulas empresariales.

Efímero y pueril el pretendido deseo del PRI por hacer crecer la economía de manera sostenida "modernizando" a PEMEX, porque sabemos que esto solo responde a una instrucción o mandato indeclinable de las élites nacionales y extranjeras para expropiar a su favor uno de los últimos reductos del patrimonio público de los mexicanos: La renta del petróleo.

Efímero y pueril el pretendido deseo del PRI por sacrificar fiscalmente al capital privado, porque sabemos con máxima verosimilitud que esto solo es un IVA camuflado que sacrifica fiscalmente a los trabajadores de este país.

Pero el ejemplo más portentoso de la política de lo efímero y pueril no lo ha dado ayer el PRI con el desalojo violento de los maestros de la CNTE del Zócalo, porque se ha esgrimido por parte del PRI que la causa de este episodio de descarnada violencia es la imperiosa necesidad de dar paso a las tradicionales festividades de la Independencia de México. 

Para calibrar el tamaño del pecado del PRI, traigo a cuentas un dilema moral que nos regaló Fiodor Dostoievski en su novela Los Hermanos Karamazov, gracias a su sabiduría y sensibilidad cristiana:

- Respóndeme con franqueza - dice el racionalista Iván Karamazov a su hermano Alyosha, el honesto oblato beatífico -. Si los destinos de la humanidad estuviesen en tus manos, y para hacer definitivamente feliz al hombre, para procurarle al fin la paz y la tranquilidad, fuese necesario torturar a un ser, a uno solo, a esa niña que se golpeaba el pecho con el puñito, a fin de fundar sobre sus lágrimas la felicidad futura, ¿te prestarías a ello? Responde sinceramente.

—No, no me prestaría - responde Alyosha -.

—Eso significa - continúa Iván - que no admites que los hombres acepten la felicidad pagada con la sangre de un pequeño mártir.

Alyosha ha respondido correctamente porque uno de los preceptos morales del cristianismo es: No hagas a otros lo que no deseas que te hagan a ti, lo cual nos remite al imperativo moral de observar a los otros como fines, no como medios para tus propios fines. Y aclaremos que la respuesta de Alyosha seguirá siendo correcta en cualquier sistema de moral avanzado conocido en nuestro mundo moderno porque todo sistema de moral, quiérase o no, tiene su último fundamento en los preceptos de la moral cristiana.

Y pese a lo anterior, ya vimos que el PRI sí que estuvo dispuesto a comprar la felicidad de unos con la sangre de otros, los maestros de la CNTE. Vimos que se trata, además, de una felicidad pueril y efímera que apela a simbolismos inútiles, huecos, insustanciales, pasajeros: Bandera, grito, desfile, boato, continente hinchado, vanidad, cenas de gala...vacío, simplemente vacío estúpido. Pero el agravante de la falta moral del PRI es mayor cuando consideramos que este supuesto móvil de la acción violenta - las fiestas patrias - es solo el camuflaje del verdadero móvil de esta violencia: La obstinación del PRI por no dialogar con los maestros de la CNTE de frente a la nación en torno a la reforma educativa. 

¿Y por qué el PRI no quiere llevar este asunto al debate público con los maestros de la CNTE? Solo puedo decirle que, el que esquiva el diálogo, es porque oculta intenciones inconfesables. Así de simple.

Algún lector despistado podría argumentar a estas alturas que los maestros de la CNTE también han roto un precepto de moral fundamental al protestar, porque ello los ha conducido a ver a los ciudadanos como medios, no como fines. Sin embargo, esto no justificaría jamás el que el PRI haya roto ese precepto toda vez que el mismo es absoluto, incondicional: Nada hay que justifique el que puedas comprar la felicidad de otros con la sangre de una sola persona, por más culpable que sea ésta. Y lo cierto es que si en alguien cabría esperar el respeto esmerado e incondicional a este precepto de moral sería precisamente en quien gestiona o gobierna desde el Estado: EPN y demás priistas.

Si usted toma en cuenta que la moral cristiana, con sus imperativos, sigue siendo hasta ahora el genio tutelar de nuestros sistemas de moral y de la sociedad humana, y si toma además en cuenta que el PRI ha roto uno de esos preceptos fundamentales al comprar su felicidad egoísta con la sangre de los maestros de la CNTE, solo puede concluir que, a partir de ayer, a partir de los vergonzosos hechos del Zócalo, EPN y el PRI se han rebelado contra ese genio tutelar de la sociedad que hace posible su orden y cordialidad. Y en ese rebelarse los priistas nos han dado ya la norma del juego en su política de lo pueril y efímero: La violencia. 

Solo falta por ver si la sociedad civil seguirá el ejemplo del PRI para responder con violencia a la violencia. Si sucede, luego la culpa es del PRI porque habrá predicado con el ejemplo al rebelarse contra el genio tutelar del Estado humanista y la sociedad civilizada: El respeto incondicionado a la dignidad humana que hace posible la paz perpetua.

Buen día.

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