EPN: El hombre que expropió a los mexicanos.

Parece un título de novela, ¿verdad? Pero no, es realidad, y una realidad que está confirmada recién por el mismo EPN. 

Cierto. Ya se puede afirmar lo que podíamos suponer o prevenir hace tiempo: Que la reforma energética del PRI es un lance desvergonzado para expropiar la renta petrolera de los mexicanos y sin mediar compensación económica alguna para los afectados, que no sino los mexicanos. Y todo se resume en lo que bien dijo ya Manlio Fabio Beltrones recién: “Sin perder la propiedad de los hidrocarburos, debemos buscar la manera de encontrar buenos socios y compartir las utilidades con ellos”. ( Ver enlace 1 en el pie de página )...¿Así o más claro?


Y por supuesto que los "sabios" economistas del PRI han intentado justificar este golpe a la nación tratando de fabricar argumentaciones económicas que permitan conectar el decreto peñista de expropiación de la renta petrolera a los mexicanos con una supuesta etapa de crecimiento y prosperidad para todos en un futuro en virtud de las inversiones de las trasnacionales que esto atraerá; argumentos que, por cierto, encuentran su fundamento en el viejo dogma de cuño Mandeville-Adam Smith sobre los vicios privados - egoísmo, derroche, lujo, etc. - que promueven bienestar público. Sin embargo, ya hemos demostrado en varios artículos en este diario que esas argumentaciones de los "sabios" economistas del PRI son solo ficciones económicas para construir falacias que intentan engañar al pueblo de México haciendo pasar cosas falsas por verdaderas o cosas remotamente plausibles como si fueran necesarias - verificables a la fuerza o imposible de que no sean - (Ver enlace 2 en el pie de página )

Demostramos también en otro artículo que todo este discurso es demagogia. Como tal, se trata de retórica declamatoria y mentirosa diseñada para estimular la imaginación de los mexicanos hasta el grado de la fantasía con los instrumentos de los deseos y los miedos a fin de ganar su adhesión a la reforma energética ( Ver enlace 3 en el pie de página )

Y una muestra más de la demagogia priista ha sido la ruinosa presentación de la reforma energética por parte de EPN. Y digo que fue ruinosa por dos motivos fundamentales que nos demuestran, a su vez, el carácter demagógico del discurso de EPN: Incoherencia y mentira.

Incoherencia por la contradicción en los posicionamientos del PRI entre el ayer y el ahora en todo este asunto. Y es que ahora resulta que EPN se nos ha presentado tratando de investir a su reforma expropiadora, no ya con el halo sagrado del dogma de la "Modernización", tal como vino haciéndolo desde su campaña a la presidencia, sino con lo que ayer los mismos ideólogos del priismo tenían como caduco y superado por la misma vacua doctrina "modernizadora": Lázaro Cárdenas. Cierto, EPN ahora nos viene a decir que su reforma expropiadora está inspirada, no ya en lo que ayer designaban a manera de proyección hacia el futuro que marcan las tendencias del momento, sino en el retorno al más puro Cardenismo.

Como la incoherencia entre el ayer y el hoy en el discurso del PRI es  tan patente y mayúscula, creo no es necesario decir nada más. Se da por demostrada la incoherencia y la consecuente demagogia. Así que cierro el tema y sigo. Pero antes déjeme hacerle un comentario al margen que nos servirá para entender bien el resto de la historia. 

Para entender a cabalidad la filosofía de un pensador y poder emitir un juicio objetivo e imparcial sobre ella, usted tiene que tomar como objeto de investigación toda la historia completa de la obra - y subrayo "completa" - de ese pensador. Si usted quiere estar en posibilidad de emitir un juicio objetivo, por ejemplo, sobre la filosofía de Platón, Aristóteles o Kant, usted tiene que atenerse a toda la historia de sus obras desde la juventud hasta la vejez y pasando por la madurez. Si usted solo se atiene a la obra de juventud de Platón, por ejemplo, nunca se daría cuenta de que el Platón idealista de juventud y madurez se relajó notablemente en el Platón un poco más pragmático y realista de la vejez, y eso le llevará a un juicio sesgado y erróneo en torno a ese pensador. Y todo esto es así porque es evidente que esos pensadores existieron en un proceso de evolución de pensamiento en atención a su maduración personal, su mayor experiencia y su mayor conocimiento, y todo frente a un mundo que también cambia incesantemente. Huelga decir, por lo demás, que este criterio de investigación aplica a todos los objetos de la ciencia llamada historia, desde pensadores y literatos hasta políticos, y hasta religiones y países. Y de no ceñirse a este criterio, usted está incurriendo en insuficiencias y en sesgos deliberados que le llevaran a emitir juicios erróneos o falsos sobre cualquier asunto. Y resulta que en tal insuficiencia y sesgo incurre EPN.

En la presentación de su reforma energética expropiadora, donde se atiene ahora muy extrañamente al ideario Cardenista, EPN nos dice que su propuesta para reformar los artículos 27 y 28 constitucionales y para incorporar el concepto de contratos de utilidad compartida, solo viene a darle nueva vigencia a la ley secundaria del artículo 27 que promulgó el general Lázaro Cárdenas en 1940, una vez concluida su batalla contra las compañías petroleras que fueron expropiadas en marzo de 1938, y donde se daba opción a los contratos con privados bajo la norma de utilidades o producción compartidas. 

Creo que nadie mejor ha expuesto este novísimo y muy torpe enfoque del PRI que David Penchyna, senador de este partido, y uno de los más entusiastas demagogos de la comedia política expropiadora del PRI hasta el momento. y Penchyna nos dice lo siguiente: "Esta Reforma palabra por palabra es la que presentó el general Cárdenas en 1940 del artículo 27 y yo no creo que nadie piense que le general Cárdenas después de darle pertenencia nacional a la energía para los mexicanos, haya tenido ninguna intención privatizadora" ( Ver enlace 4 en el pie de página )

Por supuesto que en esto la intención de EPN, Penchyna y demás priistas es tratar de sembrar en el auditorio mexicano la falsa noción de que el ideal de la reforma energética de EPN, que es demostradamente ya la expropiación de la renta petrolera de los mexicanos a favor de las trasnacionales, se ciñe por completo al ideal del general Cárdenas en esta materia. Y es claro que estos sujetos esperan lograr este golpe de persuasión sembrando con este discurso mañoso la confusión y hasta el sentido paradójico de las cosas en la gente en este asunto. 

El truco retórico de EPN, Penchyna y demás priistas es burdo. Consiste en atenerse a una versión muy tronchada de la historia en torno al pensamiento y obra del general Lázaro Cárdenas. Usan solo de un episodio de esa historia, que es el referente a las reformas de Lázaro Cárdenas en el año de 1940, pero mandan al diablo el resto de episodios de la misma donde está incluido tal vez el Lázaro Cárdenas en un estado de conciencia más elaborado - madurez y vejez -. Es claro también que su criterio de selección y rechazo de episodios en  esa historia sigue el método, no de la verdad, sino de la terquedad, la mentira y la conveniencia personal: Se elige el episodio de la historia de Lázaro Cárdenas que es útil para justificar sus propias intenciones privatizadoras y se excluyen los episodios que son contrarios a las mismas. Pero según hemos visto antes, recuerde eso, este sesgo de selección no es un procedimiento legítimo para acceder a un juicio objetivo y serio en torno al pensamiento y la obra de un hombre sobresaliente en la historia como el general Cárdenas.

Cierto. EPN, Penchyna y demás priistas pasan por alto el resto de la historia de Lázaro Cárdenas, y que es por cierto la mejor y más humanista en virtud de que corresponde a la de la maduración completa del político. Nos referimos a la parte de esa historia que nos muestra a un Lázaro Cárdenas, ya siendo ex presidente, y cuya maduración de conciencia va de la mano con la realidad de un capitalismo que avanza inexorablemente cumpliendo las leyes que había anticipado Marx en El Capital - concentración de la riqueza y el ingreso y el empobrecimiento de los trabajadores -; una historia donde las trasnacionales del petróleo tienen un papel estelar en golpes de estado y desestabilización política en naciones que buscaban seguir el ejemplo de México en la nacionalización del petróleo - véase, por ejemplo, el caso de Mossadeq en la Irán de los tiempos del títere Reza Pahlevi -. Y es esta etapa de maduración de conciencia en el general la que remata en el pináculo de una maravillosa misiva que envía en la década de los 60 del siglo XX a Jesús Reyes Heroles, en ese entonces director de PEMEX, y donde manifiesta su claro y decidido apoyo a la absoluta prohibición de los contratos de riesgo en la industria petrolera que hoy EPN, Penchyna y demás priistas, mintiendo sin escrúpulo alguno, afirman que el general apoyó, sin más.

En conclusión, si el ideal genuino del general Cárdenas en esta materia era el monopolio estatal y la completa socialización de la renta petrolera en favor de los mexicanos, el ideal demostrado de EPN es echar por tierra el logro supremo de Cárdenas pasando a la expropiación de la renta petrolera de los mexicanos en favor de las trasnacionales. Y sin embrago, EPN y demás priistas pretenden hacernos creer con sus trucos retóricos que su ideal es el mismo que el del general Cárdenas...¿Usted les cree? 

Pero EPN, Penchyna y demás priistas demagogos cometen más pecados contra el análisis objetivo de la realidad.  

Por un lado, omiten una regla básica en este ámbito: Al hombre sobresaliente en la historia se le juzga en sus circunstancias, no en las nuestras. En efecto, los priistas descontextualizan mañosamente ese episodio que han elegido también mañosamente en la historia del general, de las circunstancias económicas, políticas y sociales de PEMEX, México y el mundo que primaban en el momento de referencia. Y esta es una maniobra ilegítima que no permite comprender la significación real o completa de esas reformas del general Lázaro Cárdenas en el año de 1940. Tome en cuenta el lector que la situación que enfrentaba el general Cárdenas en la década de los 40 era completamente diferente a la actual. El general había realizado un lance político monumental - la expropiación a las trasnacionales - que había lastimado intereses muy poderosos en el primer mundo de entonces. Recuerde el lector que se sabe que por ese entonces algunas de las trasnacionales afectadas incluso exploraron y cabildearon en sus gobiernos respectivos la posibilidad de intervenir militarmente en México para echar abajo el logro de la expropiación. En estas condiciones delicadísimas para el país, era natural que el general cediera algo de terreno ante las empresas y sus gobiernos sin pretender jamás un imprudente: Todo o nada. Añada a esto que las condiciones ruinosas en que arrancaba PEMEX como industria nacional por ese entonces - ruinosa al menos en términos de infraestructura, tecnología y capital humano y en un país que aún no lograba despegar en su desarrollo industrial -, tal vez indicaban la conveniencia de la colaboración con el sector privado. Sin embargo, nuestra realidad actual no es la de ese entonces. PEMEX es una industria rentable pero saqueada por la clase política por la vía fiscal y la corruptela, existe capital humano y hay recursos financieros de sobra, aunque están mal repartidos con la vista puesta en el derroche improductivo de la clase política y la acumulación de los grandes corporativos empresariales. Así que nuestra solución más racional y prudente apunta, no a la reforma de EPN, no a la reforma de Cárdenas en el 40, sino a la reasignación de los recursos nacionales con sentido de justicia y racionalidad apuntados en el ideal genuino de Cárdenas y que se alinea perfectamente bien con la tendencia del momento: Control estatal del recurso y socialización de su renta económica. 

Por otro lado, sabemos que nuestro país fue el primer país que inició el proceso de nacionalización y estatización del petróleo que hoy en día domina en el mundo con tendencia creciente. Y este avance hacia el monopolio de Estado en el petróleo es tal que las mismas trasnacionales advierten de este peligro que amenaza ya con dejarlos fuera del mercado ( Ver enlace 5 en el pie de página ) Y si las tendencias históricas de la industria a nivel global y la moda estadística - Moda, Modernidad - nos dicen que lo "moderno" en la industria es la estatización, y que Cárdenas se adelantó a su tiempo como gran visionario, EPN y demás priistas pervierten la realidad otra vez para lanzar la mentira de que lo "moderno" es la expropiación de la renta petrolera en favor de las trasnacionales...¿Usted les cree?  

Ya está demostrado de manera objetiva que EPN, Penchyna y demás priistas obran como sofistas y demagogos que están dispuestos a pervertir la verdad por completo en sus afán de satisfacer sus conveniencias personales. Y esto no debe sorprendernos al grado del escándalo por una cuestión muy simple: Si los priistas están dispuestos sin el menor escrúpulo a derrumbar el logro supremo de Lázaro Cárdenas - socialización de la renta petrolera - para proceder a la expropiación de la renta petrolera de los mexicanos en favor de las trasnacionales, ¿hay motivo alguno para esperar que respeten la memoria del general Lázaro Cárdenas?

Solo me resta aclarar el porqué titulé mi escrito de hoy en tiempo pasado, tal como si la expropiación priista y panista de la renta petrolera ya hubiera ocurrido. Quiero decir que hago esto porque doy casi por hecho que la dicha expropiación ocurrirá porque los hechos me demuestran dos cosas: Primera, que los seres humanos solo cambian en el filo del abismo. Segunda, que el PRI es un partido autocrático que no tiene límites en eso de pisotear, vejar y saquear al pueblo porque ve a éste como una muchedumbre desorganizada y temerosa, incapaz de hacer valer su libertad y su dignidad. Y ocurre además que el filo del abismo para los mexicanos en este asunto no llegará con el decreto priista de expropiación de la renta petrolera a favor de las trasnacionales, sino cuando las consecuencias nefastas de éste y otros abusos que vengan se decanten para erosionar por completo los bolsillos de los mexicanos y disipar así los sueños que hoy les infunden los priistas con su sofistería y demagogia. Creo que solo hasta entonces estaremos en el filo del abismo y habrá llegado el tiempo de un despertar, aunque tardío, porque para entonces ya no habrá nada que rescatar porque todo habrá sido saqueado. Y de cierto que ahí empezará otro capítulo de la historia mexicana donde nos tocará andar errantes por el desierto, en busca de un hombre de la talla de Lázaro Cárdenas que nos rescate de nuestra ingenuidad, de nuestro error y de nuestra consecuente indigencia.

Buen día.

Puede leer este artículo también en el diario digital mexicano SDP, donde regularmente publico los trabajos o artículos que usted ve en el acervo de este blog.





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