CNTE, medios y los sofismas de la hipocresía.

Estamos presenciando en estos días una ola de acusaciones de los medios a los trabajadores del CNTE en sus protestas en el DF. He leído y releído las editoriales y noticias y prácticamente los medios han puesto sambenito y capirote a los maestros para luego pasearlos ante la opinión pública bajo acusaciones de: vándalos, gorilas, dementes, perversos, extorsionadores y hasta de mercenarios por aquello de que algunos de esos medios presumen que alguien o algunos les están pagando a los maestros por realizar su tarea que ellos, los medios, califican de “vandálica”. 

Sinceramente, esto no me sorprende porque este capítulo me retrae de nuevo a la misma estrategia que los mismos medios aplicaron en el caso de la toma de Reforma por AMLO luego del golpe de Estado del PAN en el fraude electoral del 2006 en el que los mismos medios hipócritas tuvieron participación franca, demostrada. Cierto, es la misma estrategia de los medios: Propaganda hipócrita y mentirosa para engañar a la opinión pública sembrándole una creencia que genere miedo y repudio hacia los maestros del CNTE. Y esto lo fabrican a través de una estrategia muy perversa consistente en enfocarse exclusivamente en recalcar los costos de la protesta del CNTE con trabajos de información muy sesgados y pasando por alto dos factores que se necesitan para juzgar objetivamente de estas cosas: las causas de la misma y los costos que mueven a los maestros del CNTE a movilizarse.

No buscaré averiguar si el CNTE tiene razón en sus demandas. Por el momento eso no me interesa. Mi propósito aquí es solo desentrañar y exponer en pleno la propaganda hipócrita de los medios en este caso. 

Nuestro tiempo de actividad en cada día es limitado. Eso nos lleva a tener que elegir entre las diversas actividades que podemos realizar en el día tratando siempre de minimizar nuestro costo de oportunidad con respecto a ellas. Con esto quiero decir que, dado lo limitado del tiempo al día, siempre buscamos realizar las actividades que nos reportan el mayor valor y sacrificando las alternativas de actividad de menor valor. Si para usted vale más una hora de ocio que el salario que percibe por una hora adicional de trabajo, usted elegirá dedicar esa hora al ocio. Si para usted es más valioso dedicar esa hora de ocio al deporte, así lo hará. Y tenga por cierto que lo antes dicho vale para todos como una ley de comportamiento, tanto para usted como para mí y como para los maestros del CNTE. De esta forma, si los 400 mil maestros del CNTE que hoy están movilizados han encontrado que el mejor o más valioso uso de su tiempo por el momento es la protesta, no es sino porque esa actividad les reporta más valor relativo. Y más valor ¿para qué? Bueno, créame que sería pueril y estúpido, o hasta de mala leche, afirmar que la protesta tiene valor para los maestros por el simple acto del vandalismo, tal como lo quieren hacer creer los medios. Afirmar esto nos obliga a asumir que 400 mil personas se han vuelto locas de un solo golpe y al grado de abandonar su oficio de maestros para tomar el de bárbaros, salvajes saqueadores. Así que lo cierto en esto es que si la protesta tiene máximo valor relativo para los maestros del CNTE en este momento no es sino porque es un medio útil para el sostenimiento de un fin ulterior: Su statu quo, su nivel de vida.

Si la protesta ya tiene fondo racional con lo dicho, algunos podrían decir: “Bueno, que protesten sin afectar a los demás.” Pero en realidad, esto es como pedirles que no protesten contra lo que indica su razón en torno al mejor uso de su tiempo.   

El sentido de toda protesta es trastocar la operación de rutina de un orden o de un sistema establecido. Sin eso, la protesta es inocua, no tiene sentido, y es perfectamente equivalente a no hacer nada. Sé que podría parecerle cínico lo anterior. Sin embargo, en esto debemos abstenernos de emitir juicios de valor para reconocer sin ambages que tal es la naturaleza de la protesta. Y para reforzar esto le recuerdo a los puritanos derechistas y conservadores que hasta Gandhi protestó saboteando al sistema económico del imperio inglés con sus programas de abstención de consumo de los productos de los monopolios del imperio; sabotajes que, por cierto, tuvieron efectos negativos que a nadie agradaban, como bajas en la actividad económica y desempleo. Le recuerdo también a los santurrones de derecha, por ejemplo, que la mítica protesta japonesa consistente en producir más en planta para protestar contra la empresa, tiene también un sentido de sabotaje toda vez que su resultado está orientado a generar rupturas de la cadena de producción e inventarios no planeados, cosas que se reflejan en pérdidas netas para el empresario. Por supuesto que sería muy estúpido el obrero japonés que pensara protestar hinchando más el bolsillo del empresario protestado.

Ahora bien, suponga que, para satisfacer a los santurrones “ultrapacifistas”, los maestros de pronto se disponen a cambiar su estrategia de protesta y optan por una protesta de conciencia, una protesta pasiva. Y para esto declaran que volverán a su vida ordinaria pero en manifiesta y declarada inconformidad con la reforma educativa. Por supuesto que, para que una protesta así tenga alguna posibilidad de éxito, se necesita en contrapartida de una clase política eficaz y honesta, dueña de un alto sentido de responsabilidad y de un inmejorable sentido moral. Solo así es posible creer que una protesta de conciencia funcione. Y sentado lo anterior, ahora le hago una pregunta, y sea realista, por favor: Si usted parte de la realidad de nuestra clase política oficialista, ¿cree que tenga sentido una protesta de conciencia?, ¿cree acaso que sería eficaz este tipo de protesta?

Exacto: No tiene sentido porque no hay eficacia. Y esto es así porque la experiencia acumulada nos indica que nuestra clase política oficialista es lo que decía San Agustín en su Ciudad de Dios respecto a la clase gobernante de su tiempo: Una gran banda de sinvergüenzas - por no decir de ladrones, como decía el santo - y sin escrúpulos de ninguna clase. Y siendo esa la realidad de la clase política oficialista, ¿usted cree que será sensible respecto de las demandas de una protesta de conciencia?...Créame que se necesita ser tan ingenuo como Javier Sicilia – un hombre ingenuo al que la clase política usa para cosechar legitimidad donde no ha sembrado - o tan ladino como “Jelipe” Calderón para decir que esto sí tiene sentido.

Y fue precisamente una viciosa conducta más de esta clase política oficialista corrompida la que motivó todo esta protesta con sus consecuentes costos para la ciudadanía del DF. Para mostrar esto me valdré de una excelente entrevista que Carmen Aristeguí le hace a uno de los dirigentes del CNTE y donde se exponen con toda claridad las causas de la protesta (Ver enlace 1 al pie de página) En breve, la entrevista se trata de lo siguiente:

A principios de este año el gobierno federal ofreció a los maestros del CNTE escuchar y atender sus demandas a través de una serie de foros de discusión. Los foros se realizaron. De esos foros surgió un documento final que resumía las demandas del CNTE para la reforma educativa. Sin embargo, los legisladores se pasaron por el arco del triunfo este documento a la hora de aprobar las leyes secundarias. Esto fue lo que motivó el descontento de los trabajadores y su posterior salida a la protesta, la que usted ya ve. Una vez que los legisladores se ven atrapados en los bloqueos, van a dialogo con el CNTE y ahí es donde los legisladores espetan el mayor absurdo de todos, un absurdo inconcebible en una persona seria, profesional y educada: ¡ Los legisladores no sabían del documento de los foros ¡…Dígame una cosa, en serio: ¿Usted se atrevería a creer este choro? ¿No es una burla a la dignidad humana de los maestros? 

Como usted puede ver, la clase política, muy acorde a su naturaleza tan propia, viene a mostrar con sus hechos que solo le ha estado mintiendo a los trabajadores del CNTE desde el principio de este asunto. Y fiel a mi propósito inicial, ahora digo que no me interesa saber el porqué la clase política ha estado mintiendo deliberadamente en este asunto. No me interesa saber si lo ha hecho porque carece de expertise político y opta por una estrategia vulgar de político pueblerino – darle largas a los asuntos complicados – o si lo ha hecho porque oculta algo chueco e inconfesable. Ahí lo dejo.

Desde luego que este cúmulo de mentiras de la clase política no justifica que la protesta de los maestros se haya excedido hasta llegar a la violencia en ciertos episodios. Sin embargo, esto de la mentira descarada sí que nos obliga a ser un tanto comprensivos con la actitud de los maestros del CNTE hasta ahora. Y para esto solo abone con un poco de sentimiento de empatía y póngase en el lugar de ellos: ¿Qué haría usted si la clase política perniciosa y sin veracidad de este país pretende decretar una reforma educativa que amenaza lesionar su statu quo? ¿Qué haría si, además, se entera que esa clase política le ha mentido al no cumplirle el ofrecimiento de escuchar sus demandas? ¿Qué haría si esa clase política le espeta en su cara argumentos absurdos que saben a franca burla?

Para cerrar, déjeme traerle a cuentas un episodio particular donde se vislumbra cómo es que los mismos medios sesgan la información y hasta parecen estar concitando la misma violencia para descalificar al CNTE de manera muy cínica y desvergonzada ( Ver enlace 2 al pie de página )

En el vídeo del enlace vemos cómo un reportero de televisión procede a entrevistar a los automovilistas que están atrapados justo en el mismo frente de uno de los bloqueos del CNTE, en las narices de los maestros. Les pregunta su opinión en torno al bloqueo. Acto seguido, los maestros proceden a bloquearle su trabajo y luego la emprenden contra el reportero. Desde luego que no se justifica la actitud de los maestros, pero hay que decir que el reportero está colaborando en la situación porque se pone a hacer un trabajo tonto y sesgado en el lugar menos indicado. Y si la imprudencia está demostrada de manera evidente, también es fácil demostrar la inutilidad y el sesgo de este tipo de trabajo. 

Los sondeos de opinión pública, ya sea en entrevistas en vivienda, o ya sea en entrevistas en medios, se realizan cuando usted no tiene conocimiento de los estadísticos o datos aproximados que le permiten inferir el estado general de la opinión pública en torno a un tema o asunto. Pero hacer entrevistas sobre un tema en el que usted ya tiene el dato por anticipado y con máxima verosimilitud, no tiene sentido. Y sucede que este caso citado encuadra en ese tipo de situación: Sondeo inútil. Cierto, es un hecho que a nadie que se tenga por cuerdo le gusta asumir los costos de una protesta con bloqueo vial, así se esté de acuerdo con los que protestan. Le aseguro, pues, que si usted se pone a entrevistar a los automovilistas que están sufriendo el bloqueo del CNTE encontrará que el 100 % no estará de acuerdo con el bloqueo. Por su parte, el sesgo radica en que solo se entrevista a los afectados por el bloqueo, pero se desprecia a los que no han sido afectados por el mismo; y le aseguro que siempre habrá diferencias significativas entre los dos grupos de ciudadanos respecto a sus opiniones en torno a los bloqueos del CNTE. Y siendo así, se concluye que difundir información con sesgo a la opinión pública en este caso es una mentira deliberada para afectar a los maestros del CNTE. 

Ahora bien, como la imprudencia, la inutilidad y el sesgo de este tipo de trabajo periodístico ya están demostrados, la pregunta obligada es la siguiente: ¿Por qué el reportero hace las entrevistas precisamente en el punto crítico del bloqueo, frente al grupo de maestros y sabiendo que la cosa está caliente?

En lo personal, estas actitudes de los medios me parecen muy sospechosas. Tan sospechosas que luego me llevan a suponer incluso que no solo buscan eso que ya demostramos, sembrar la falsa creencia de los maestros como vándalos en la opinión pública, sino también provocar situaciones de violencia y abonar con ello en la satanización del CNTE.

Creo que queda claro que las movilizaciones del CNTE tienen fundamento sólido en muchos sentidos; es lo que usted y yo haríamos en sus circunstancias. Queda claro que la causa de estas protestas radica sobre todo en la irresponsabilidad, la falta de profesionalismo y los vicios morales – mentira - de la clase política. Queda claro también que los episodios de violencia en este asunto tienen su foco causal, no solo en la actitud reactiva de los propios maestros, sino también en la estrecha colaboración y azuzamiento de una clase política irrespetuosa de la dignidad humana. Y queda muy claro ya el sesgo hipócrita de los medios en este caso. En efecto, los medios solo hablan de los costos de las protestas para fabricar la creencia o el prejuicio de un CNTE como una horda de salvajes y omitiendo, para ello, los costos y las causas que movilizan a los maestros y sobre todo las causas que estimulan la irritación y la consecuente violencia.   

Solo una persona muy pueril, nada analítica, o bien muy mal intencionada, puede afirmar que los 400 mil trabajadores del CNTE movilizados han encontrado que la mayor utilidad relativa de su tiempo por el momento es “extorsionar” a los habitantes del DF, tal como si “extorsionar” les reportara alguna utilidad inmediata como fin último. No se trata de pandilleros, estimado lector, se trata de maestros indignados, irritados, y concitados en su protesta e irritación por la misma clase política. Pensar de esta forma obtusa con respecto a los maestros del CNTE nos pone en la misma condición prejuiciada de los nazis respecto a los judíos o los gitanos, o de los prianistas de mente castrada respecto de AMLO, o de los gringos respecto de los mexicanos, que de raza inferior no nos suben de condición, pese a la “buena” disposición de los prianistas hacia ellos, los gringos, al grado de entregarles en remate los recursos de la nación como buenos hijos y herederos políticos del Quince Uñas.

Conviene que todos aquellos que no hemos mordido el anzuelo priista de la talega sellada de las ilusiones imposibles en esto de las reformas pongamos el dedo en la llaga en este asunto del CNTE. Le digo esto porque, al tiempo que le hacemos justicia a los maestros levantados, nos prevenimos contra lo que viene porque le aseguro que los medios hipócritas que hoy satanizan al CNTE emprenderán la misma estrategia de desinformación contra AMLO una vez que inicie la verdadera oposición contra la reforma energética de los sempiternos saqueadores de esta país: PRI y PAN.

Buen día.

Puede leer este artículo también en el diario digital mexicano SDP, donde regularmente publico los trabajos o artículos que usted ve en el acervo de este blog.



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