Luis Giusti y PDVSA: Una lección para México. Parte 2 de 2.

PDVSA y las intentonas de golpe de Estado:

Ya podemos entender a cabalidad el porqué Venezuela ha vivido bajo amenaza latente de golpe de Estado desde que Hugo Chávez ascendió al poder y cambió, sobre todo, la forma en que se administra la renta petrolera en aquel país. En efecto, a partir de Chávez las viejas clases sociales privilegiadas de aquel país y las transnacionales dejaron de tener la total libertad de que gozaban en el acceso a la renta petrolera de la nación para su uso arbitrario. En su lugar, el usuario con privilegios de esa renta es ahora el pueblo venezolano. Y esto es algo que jamás se había visto desde los inicios de la historia petrolera en ese país con Rockefeller y Standard Oil, la predecesora de la hoy poderosa Exxon Mobil. 

Hacia inicios del año 2001, ya adelantadas las reformas chavistas un tramo, existían indicios sobre planes para derrocar a Hugo Chávez. Los datos apuntaban también hacia la tecnocracia en PDVSA heredada por Luis Giusti y antecesores. Esta conspiración se empieza a dinamizar cuando Guaicaipuro Lameda es nombrado presidente de PDVSA en octubre de 2001. Algo que sin duda fue un error de Chávez que habría de conjugarse con la inestable condición política de PDVSA para generar problemas a la postre. 

Lameda se distinguió de inmediato por contrariar las políticas chavistas en materia energética. Pero más se distinguió luego por sus "extrañas" actividades desde PDVSA. En efecto, Lameda no tardó mucho para empoderarse en PDVSA haciéndose de las posiciones claves en la empresa para imponer a personas que se presumían muy ligadas a los presidentes de la era neoliberal-privatizadora: Vincenzo Panglione, Kart Mazeika, Eduardo Praselj, Luis Pacheco y Luis Andrés Rojas. Luego tiende lazos políticos con algunos núcleos militares golpistas y con los tradicionales grupos de derecha opositora entre los que destacaban el Grupo Santa Lucía - que se dice recibió apoyo financiero de PDVSA -, Leopoldo López, Salas Feo, Henrique Capriles Radonsky, Alfredo Peña, y sobre todo con quien sería el futuro dictador de 48 horas: Pedro Carmona Estanga, y gracias al cabildeo de Eduardo Praselj.

Pero a la inteligencia venezolana no le pasaron por alto las muy "extrañas" actividades de este hombre, sobre todo las que apuntaban a encuentros con Luis Giusti en Washington, con Henry Kissinger en Nueva York, y con Carlos Andrés Pérez en Miami. Y como las oposiciones y acciones de Lameda no pasaron inadvertidas, fue así que en febrero de 2002 es destituido por Chávez. Sin embargo, el despido no evitó que Lameda dejara la máquina bien aceitada para el golpe de Estado en ciernes. 

El gatillo que dispara los eventos de la intentona de golpe de Estado en abril del 2002 es el llamado a paro por las centrales sindical y empresarial  - CTV y Fedecámaras - y por tecnocracia de PDVSA; ésta alegando que se habían violentado sus derechos laborales. Se inicia con un llamado a paro de 24 horas. A los días el paro pasó a la categoría de nacional e indefinido. El 11 día de abril se desatan una serie de eventos fatales - enfrentamientos y muertos - que darían lugar a los pronunciamientos de algunas fracciones militares golpistas pidiendo la renuncia del presidente Chávez. Asciende al poder el empresario golpista Pedro Carmona. Y no sorprende que el nuevo presidente golpista nombrara en su brevísimo mandato ilegal a Guacaipuro Lameda como presidente de PDVSA. En efecto, el mismo que fue removido en el mes de febrero del mismo puesto por Chávez por sus rebeldías y sus "extrañas" actividades. Y resulta que el locuaz de Lameda decretó en su breve presidencia de PDVSA que se volvería a la vieja política de Luis Giusti consistente en la privatización de la industria y la ruptura con la OPEP.

Como ya sabemos, poco le duró el gusto a los golpistas porque 48 horas después del golpe el dictador Carmona fue depuesto por el mismo Chávez con el apoyo del pueblo insurreccionado y de las fuerzas militares leales.

Pero el 2 de diciembre del 2002 las mismas fuerzas golpistas volverían a la carga contra el régimen de Chávez. En esta nueva intentona los golpistas siguen el mismo libreto convocando a un paro nacional. Pero esta vez la participación de la tecnocracia de PDVSA tomaría forma a través de una asociación civil para ese efecto con el nombre de “Gente del Petróleo” y cuya cabeza visible era Juan Fernández. Sin embargo, en esta ocasión el paro es acompañado de un plan de sabotaje a la industria petrolera ideado y operado por la misma tecnocracia petrolera de PDVSA y que tendría a la sociedad de Venezuela al borde del colapso durante poco más de 60 días. Por su lado, los medios de comunicación golpistas jugaron un papel fundamental generando angustia en la población en medio de ese colapso que generaba el sabotaje de la tecnocracia. 

Y es aquí donde entra en escena INTESA. ¿Recuerda que tocamos este tema arriba? Sí, me refiero a aquella empresa privada que creó Luis Giusti durante su gestión en PDVSA en asociación con SAIC (Science Application International Corporation), empresa que a su vez tiene estrecha relación con el gobierno de EUA. Y en efecto, fue a través de INTESA como la tecnocracia en paro tomó control completo de PDVSA y empezó a sabotearla con un plan en secuencia. Primero trastocaron la distribución y luego la producción. Y todo con la intención de desestabilizar al país por completo a través del caos, generar luego un estado general de descontento y potenciar así la posibilidad de que el paro desembocara en una rebelión general contra Chávez, luego en represión, y luego en otro golpe militar.

De pronto, en el proceso de sabotaje contra Venezuela, las consignas de la derecha golpista cambian a la de "Elecciones ya".  Juan Fernández, tecnócrata representante de Gente del Petróleo, demanda “la renuncia del presidente de la República por ser el principal responsable del clima de violencia y odio que hoy consume a los venezolanos”. A su vez, el 13 de diciembre el portavoz de la Casa Blanca, Aris Fleischer, declara que la única solución a la crisis es el adelanto de las elecciones presidenciales. Charles Shapiro, embajador de EUA en Venezuela, refrenda las declaraciones de Fleischer. 

Como ya sabemos, esta nueva intentona de golpe de Estado tampoco funcionó. El proceso se enfrentó de nueva cuenta con la sorprendente cohesión de la mayoría del pueblo venezolano con su presidente al grado de que supieron aguantar las consecuencias del sabotaje de la tecnocracia sobre la industria petrolera y cuyos efectos fueron devastadores para la economía y el bienestar de aquel país. Por su parte, los trabajadores leales de PDVSA fueron recobrando el control operativo e informático de PDVSA con la ayuda del pueblo y las fuerzas armadas. Al final, y una vez sofocado el sabotaje, fueron despedidos 18.000 trabajadores implicados en el sabotaje, en tanto que los principales promotores del mismo fueron puestos bajo persecución de la ley y hoy están prófugos de la justicia. 

Según cifras del Banco Central de Venezuela, el sabotaje de la derecha y la tecnocracia de PDVSA a su propio país reportó una contracción de 9,2% del Producto Interno Bruto y una caída del 27.7 % en la actividad económica. A su vez, PDVSA reporta que el sabotaje le ocasionó pérdidas de $ 2,598 millardos por crudo no exportado, $ 267 millardos por ventas internas no realizadas, y $ 841 millardos por importación de combustible. Y todo a cargo del pueblo de Venezuela.

La guerra de Exxon Mobil contra Venezuela:

A principios de 2008 las fuerzas golpistas vuelven de nuevo a la carga, aunque esta vez desde el exterior. Todo surge a la luz cuando la agencia noticiosa Reuters informa que la demanda de Exxon Mobil contra PDVSA ha sido aceptada en un tribunal común de Londres y que se congelarían alrededor de 12 mil millones de dólares a Venezuela por reparación de daños a Exxon.

Recordemos que la demanda de Exxon nace como respuesta a las reformas de Chávez que desmontaron los privilegios de que gozaban las transnacionales hasta la era de Luis Giusti. Recordemos también que si Exxon encuentra forma de realizar un juicio contra Venezuela es porque, como ya vimos antes, el mismo Giusti había dejado esa puerta abierta en favor de las transnacionales en los modelos de contratos que estableció durante su gestión de PVDSA. 

Por esos tiempos se habla en Venezuela con insistencia de que el mismo Giusti fue quien organizó el plan de la demanda para Exxon. Por esos tiempos Giusti también se da a la tarea de hacer declaraciones que dan material para la amplia sospecha en este sentido:  Lo que ocurre en el caso de Exxon "es consecuencia directa de violaciones de contratos y acciones de expropiación - nos dijo -, sin justificación y con objetivos político-populistas". Asimismo, afirmó que: "Las consecuencias económicas directas en el muy corto plazo tal vez sean de impacto modesto, pero las ramificaciones para papeles y bonos del país o de PDVSA son terribles y de efecto inmediato. La decisión también constituye un asomo de los riesgos de eventuales embargos de cargamentos en alta mar y, más adelante, de inmensos desembolsos por parte del país". Y cierra manifestando alguna intencionalidad política oculta: "La responsabilidad recae claramente en un Gobierno que marcha a la deriva y desatina en todo lo que hace". 


El escándalo de Luis Giusti:

Desde 2007 Luis Giusti hizo a Colombia su centro de operaciones. Ahí fungió como asesor del gobierno de Uribe y echó a andar en operación la empresa canadiense de su creación y donde es o era socio : Alange Energy Corp. Esta empresa recibía bloques petroleros del gobierno colombiano, sobre todo en la frontera con Venezuela.

A mediados de enero de 2011 se detona un escándalo en Toronto en torno a la empresa de Giusti. Y es que éste reconoce que la producción de la empresa en Colombia estaba sobrestimada para un trimestre: “La información publicada en el mercado de Toronto en el mes de noviembre, se refiere a una cifra de 4,300 barriles por día, que se menciona erróneamente como producción, cuando en realidad se trataba de la capacidad de producción.” 

Esto dispara una reacción que lleva las acciones de la empresa Alange a caer vertiginosamente en la Bolsa de Toronto hasta por un 35 % en un solo día, lo cual terminó por reportar pérdidas a muchos que habían confiado en las cifras de la empresa. En respuesta, la empresa Alange procede a un inmediato reajuste interno para restablecer la confianza de los inversionistas, el cual incluye, por supuesto, la salida de Luis Giusti de la presidencia de la empresa. 


Las opiniones de Luis Giusti sobre la reforma energética en México:

En su entrevista con SDP, Giusti nos dice básicamente lo siguiente respecto de la reforma energética en México:

La opinión de Giusti: Las empresas de propiedad estatal no son eficientes porque las decisiones políticas obstruyen lo que más conviene al negocio. Es así que PEMEX debe abrirse al capital privado.

Mi respuesta a Giusti: Ya Giusti mismo nos mostró con su desempeño en Alange que esto es un mito, una ficción económica dogmática para justificar de manera ilegítima el desmantelamiento del Estado de Bienestar. La ineficacia, "los errores involuntarios" y hasta la deshonestidad también imperan a más y mejor en el sector privado para contrariar la eficiencia de las empresas y el bienestar de los consumidores. Por otro lado, las dramáticas consecuencias documentadas de la Apertura Petrolera en Venezuela también nos exponen los grandes riesgos implícitos en eso de poner el patrimonio energético de la nación en manos de las transnacionales.   

La opinión de Giusti: México debe seguir el modelo de Apertura Petrolera de Venezuela, el que él impulsó en PDVSA. 

Mi respuesta a Giusti: Solo basta leer la historia de este apunte para darnos cuenta que lo que Giusti propone es la quiebra deliberada de PEMEX para su posterior entrega al capital transnacional.

La opinión de Giusti: Las metas deben ser el incremento a la producción y las reservas probadas. En esto deben abandonarse los miedos por aquello de que esto se refleje en disminuciones del precio del petróleo.

Mi respuesta a Giusti: La historia de Venezuela demuestra que esta política solo fue en detrimento de las finanzas del Estado y en favor de las arcas de la transnacionales.  

La opinión de Giusti: Debe descartarse la mejora fiscal de PEMEX como única instancia para la reforma porque el asunto trasciende más allá, hacia la necesidad de inversión, tecnología y know-how.

Mi respuesta a Giusti: Claro, él nos demostró que las finanzas de PDVSA eran cosa secundaria cuando puestas frente a las finanzas de las transnacionales. 

La opinión de Giusti: Limitar la participación del capital privado a la exploración y extracción costa-afuera, donde está el alto riesgo y las necesidades de montos fuertes de inversión, tecnología y know-how.

Mi respuesta a Giusti: Sin respuesta en este caso porque me parece irrelevante la deliberación en torno a dónde debe empezar el saqueo del petróleo mexicano. 

La opinión de Giusti: PEMEX debe cuidar su beneficio en todo esto buscando un modelo de apertura sobre la base de la asociación con la IP que transfiera el riesgo completo para la empresa privada y con ganancias compartidas - no producción compartida -. 

Mi respuesta a Giusti: La historia de Venezuela demuestra que estos convenios de servicios solo se convierten en concesiones fuera de la ley que merman las finanzas del Estado y abultan las arcas de las transnacionales. 

La opinión de Giusti: Debe crearse una agencia reguladora fuerte y autónoma que garantice la inviolabilidad de los contratos y la libertad de inversiones y negocios y de flujos bilaterales de capital.

Mi respuesta a Giusti: La historia de Venezuela demuestra que este tipo de acciones solo ponen en riesgo la soberanía de la nación ante el arbitraje de las transnacionales en tribunales internacionales y el sabotaje de estas mismas contra la nación - ver caso INTESA -. Y este riesgo contra la nación se potencia si PEMEX y la comisión propuesta son manejados por tecnócratas neoliberales con inclinación a traidores a la nación, que es por cierto un fenómeno extraordinariamente recurrente en este tema por razones que no viene al caso indagar. 


Comentarios finales:

Creo, en verdad, que más allá de lo dicho por Luis Giusti, lo importante de todo esto es la historia de Venezuela que le he traído aquí. Creo que esta historia puede ser de mucha utilidad para su reflexión en torno a la reforma energética del PRI. 

En esencia, lo que el PRI desea con su reforma energética hoy es el sueño que Luis Giusti buscó cristalizar en Venezuela, pero que se truncó y se derrumbó con el arribo del chavismo. En efecto, lo del PRI se trata de un paso más definitivo en la concreción de un proceso que apunta a la destrucción y quiebra de PEMEX para su posterior venta definitiva bajo el pretexto de la incapacidad del Estado y los mexicanos para administrar su propia riqueza petrolera. Y ya puede ver en el caso de Venezuela cómo es que este proceso perverso pone en riesgo la soberanía del Estado, la estabilidad de la sociedad y su futuro, al ir trasladando poco a poco el poder de decisión a manos de las transnacionales del petróleo y de aquellos que gestionan a la Casa Blanca.

Quítese de ilusiones tontas pensando en la relación México - EUA como una relación de paz y entendimiento. Para los EUA nosotros somos un cúmulo de cosas con utilidad para su vida inmediata, y entre esas cosas destaca el petróleo. Y en este contexto del petróleo, México le interesa a EUA de manera ambigua: Como fuente de petróleo barato o caro según convenga a los intereses de negocios de quienes en turno gestionan a la Casa Blanca. 

Y para entender lo vulnerable que nos puede hacer toda esta estrategia perversa del PRI, no pierda de vista jamás que nuestra civilización es petróleo. Y tan es así, que sin petróleo o con petróleo muy encarecido o bien fuera de nuestro control, nuestra sociedad estará en el filo del abismo de la paralización y el colapso. 

Valdría la pena que viera los documentales que le anexo al final en torno a los sabotajes petroleros en Venezuela para que valore esta situación en su justa dimensión y entienda que no se trata de quimeras, fatalismos absurdos y excesos de desconfianza. Vea también el vídeo que le anexo en torno al discurso de don Lázaro Cárdenas con motivo de la expropiación petrolera donde hace referencia a la vulnerabilidad del Estado y de la sociedad frente a unas transnacionales hechas con el control sobre el sector energético nacional. Pero escuche bien a don Lázaro Cárdenas, por favor, que es el único político integral dentro del oficialismo en lo que va de historia postrevolucionaria.

Para cerrar, le diré cómo veo este asunto del PRI en términos de alegoría: La chambita tercerizada - outsorcing - que le promete el PRI al mexicano a cambio de la reforma energética es un cebo en la boca de un gran lobo - transnacionales - que se va a tragar al mexicano. Éste, el mexicano, como el ratón, no ve al lobo, solo repara en el suculento cebo porque está desesperado por una chambita, el cebo. Para ser sinceros, creo que lo más probables es que el mexicano muerda el anzuelo y se meta en la boca del lobo tratando de alcanzar el cebo que le ha puesto el PRI. Y es que es muy difícil que el mexicano advierta la trampa que se le ha tendido porque está apretado por la desesperación y no hay nadie que le advierta del lobo que le acecha. 

Buen día.

Puede leer este artículo también en el diario digital mexicano SDP, donde regularmente publico los trabajos o artículos que usted ve en el acervo de este blog.

Enlaces a videos:

Videos sobre el sabotaje petrolero de la Tecnocracia de PDVSA en Venezuela. En cinco partes. 


Videos sobre el sabotaje petrolero en Venezuela a través de INTESA. En tres partes.


Video del discurso de don Lázaro Cárdenas con motivo de la expropiación petrolera:

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