Gustavo Madero miente sobre PEMEX.

Para efectos de este apunte consideraré que la verdad es la adecuación del pensamiento y sus proposiciones verbales con los hechos. Siendo así, una proposición verbal es falsa en cuanto no es adecuada a los hechos de que se trata. Y una proposición verbal es falsa ya bien porque es resultado de un error de pensamiento o porque es una mentira deliberada o una pretensión deliberada por falsear los hechos. 

Demostraré cómo es que Gustavo Madero, presidente del CDE del PAN, le está mintiendo a los mexicanos con el discurso que recién nos ha lanzado para justificar su apoyo a la mentirosa reforma energética del PRI. Adelanto enseguida las proposiciones verbales de Madero en este tema valiéndome de algunos trozos de la deliciosa, rupestre y picante parloteada de Madero a este respecto. Dice Madero lo siguiente:

  1. Que como él cree en la competencia política, entonces también cree en la competencia en la economía. Y como él cree en la competencia económica, entonces no debe haber monopolios ni públicos ni privados. 
  2. Que lo que proponen algunos partidos - referencia implícita a AMLO y demás izquierda - privilegia el modelo de monopolios en el sector energético, que es un modelo que es obsoleto porque ya está superado en todo el mundo. Para esto, Madero aduce que ya no existen paraestatales monopólicas a nivel mundial.
  3. Que por todo lo anterior, se deben modificar a la voz de ya los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución para abrir concesiones a la exploración, explotación, refinación y distribución de hidrocarburos, e incluso en toda la industria petroquímica.
  4. Que todo lo anterior hace de su propuesta de reforma energética, que no es sino la que el PRI le ordenó apoyar, algo muy audaz, vanguardista y de futuro, y que llevará a México al pináculo del liderazgo mundial.


Me queda claro que Madero se agarró de algún libro de texto de economía de nivel preparatoria para espetarnos su discurso. Digo esto porque habla de ficciones económicas como existentes, pero que jamás han existido y que solo se usan como guías analíticas de situaciones económicas concretas. 

Debemos decirle a Madero que el monopolio absoluto del Estado en el petróleo ha sido un fenómeno extraordinario por raro. Son casos raros en verdad. México hasta antes del neoliberalismo se acercó a ese estado. Tal vez también Irán inmediatamente después de la revolución islamista. Así que no podemos hablar de una fase de la historia del petróleo donde el monopolio estatal haya sido la moneda de cambio corriente. Por otro lado, en el mundo del petróleo jamás ha existido libre competencia. Antes bien, por barreras tecnológicas y financieras se ha tratado siempre de un mundo dominado por un mercado oligopólico de megaempresas privadas - transnacionales - y estatales donde las mismas han determinado los precios y las cuotas de producción bajo acuerdos previos que llevan, ahora sí, a resultados equivalentes a los del monopolio, lo cual anula casi por completo la soberanía del consumidor. Por último, en este ámbito oligopólico podemos detectar dos grandes bloques en pugna en el mercado mundial: OPEP y transnacionales del petróleo. 

Y siendo la anterior la realidad de la organización industrial o de mercados en el mundo del petróleo, ¿cómo diablos habla Madero de ficciones comprobadamente inexistentes en ese entorno como son la libre competencia y los beneficios del consumidor? ¿Acaso Madero cree que estamos hablando de mercerías o de fruterías en Texcoco? Por favor, señor Madero: Más seriedad en el análisis. 

Pero luego Madero pasa a cometer el mayor desparpajo al decirnos que el modelo de monopolio estatal del petróleo ya es obsoleto porque ha quedado en el pasado remoto, ya superado en todo el mundo. En otras palabras, lo que Madero quiere decirnos es que la "moda" en el petróleo es la participación de las empresas privadas, que además él cree que son competidoras perfectas, pero que en realidad, como ya vimos, son oligopolios que producen resultados monopólicos en el mercado.

Para derrumbar estas afirmaciones absurdísimas de Madero solo citaré las palabras de Paolo Scaroni, presidente de la petrolera ENI de Italia, durante el XI Foro Internacional de la Energía que tuvo verificativo en la bella ciudad de Roma. 

Scaroni declaró que las transnacionales del petróleo están perdiendo de forma creciente su control sobre las reservas y la producción de crudo y que ello está revirtiendo en su contra la relación con las empresas estatales del sector. Según Scaroni, esto se debe a la creciente estatización de las reservas y de la producción de hidrocarburos en el tiempo por actos de nacionalización en países como Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina o Argelia, por citar algunos casos. 

Pero Scaroni da cifras de tendencias para soportar lo dicho. En este sentido nos dice que en la década de 1970 las transnacionales controlaban cerca del 75 % de las reservas de crudo conocidas en el mundo y el 80 % de la producción. Sin embargo, hoy en día las transnacionales solo controlan el 6 % de las reservas de crudo y el 20 % por ciento de las de gas. En cuanto a producción, Scaroni precisó que las transnacionales solo tienen el control del 24 % del crudo y el 35 % del gas, en tanto que el resto de la participación en ambos productos va quedando cada vez más en manos de las compañías estatales. Pero lo más importante es que Scaroni señala que las tendencias históricas indican que el control gubernamental sobre los hidrocarburos crece y se acerca ya peligrosamente - peligroso para ellas, las transnacionales - a la "barrera crítica del 90 %", lo cual repercute en una disminución de la rentabilidad de las transnacionales. 

Según Scaroni, el avance creciente de la nacionalización y estatización de los hidrocarburos por parte de los países dueños del recurso desde hace decenios ofrece a las transnacionales un panorama muy preocupante. No llega al extremo de profetizar su segura muerte. Pero sí invita a las mismas transnacionales a explorar ya otras vertientes posibles de actividad como pueden ser la tecnología petrolera y otras fuentes de energía.


De esta forma, Scaroni nos está poniendo en breves palabras las grandes tendencias de la historia mundial del petróleo según estructura del mercado por tipo de empresa. Se trata de una historia dividida en dos fases fundamentales. La primera que va desde la segunda mitad del siglo XIX hasta finales de la segunda mitad del siglo XX y que está marcada por el predominio casi absoluto de las transnacionales. Y la segunda fase que va desde la segunda mitad del siglo XX hasta nuestros días, y marcada por el declive gradual de las transnacionales frente al crecimiento de las empresas estatales surgido de la nacionalización y estatización y cuyo resultado previsible, como dice el mismo Scaroni, se acerca cada vez más al modelo de monopolio estatal absoluto. 

En mi artículo pasado traté precisamente este asunto del que habla Scaroni en el caso de Venezuela. Un artículo diseñado para refutar a Luis Giusti, ex director de PDVSA, y quien también está sumado a la ola de Gustavo Madero en el apoyo a la mentirosa reforma energética del PRI. Le dejo al final enlace al mismo artículo por si desea leerlo. Es en dos partes. (Nota 1)

Así las cosas, tenemos dos afirmaciones en oposición. Por un lado, la de Paolo Scaroni, presidente de la transnacional petrolera ENI, que nos dice que la tendencia histórica de los tiempos modernos es hacia la estatización creciente que apunta al monopolio estatal absoluto, y la de Gustavo Madero que nos dice que el monopolio estatal es cosa del remoto pasado. A su vez, Scaroni nos da datos duros de tendencias históricas en tanto que Gustavo Madero es bla-bla-bla desparpajado en base a ficciones económicas extraídas de no sé qué diablo de libro de texto de economía de nivel de preparatoria.

¿A quién le creemos? ¿A Scaroni y a las cifras o a Gustavo Madero y sus habladurías?

Por supuesto que con lo dicho arriba ya está demostrado que Gustavo Madero le está mintiendo al pueblo de México. La prueba no es Scaroni, sino las cifras que están disponibles en las mismas bases de datos del sector. Y tengo que asumir que lo de Madero es una mentira deliberada porque suponer que todo esto es un error no es verosímil en el caso de un hombre con educación y que es ¡ presidente nacional del PAN ! 

Supongo que el lector estará de acuerdo en que ya no es necesario abordar las demás afirmaciones de Gustavo Madero. Demostrada esta mentira, lo demás también es mentira. Y vaya que Gustavo Madero no es el único caso. Lo cierto es que la misma mentira espetan panistas como priistas y la seguirán espetando.

La verdad de la reforma energética del PRI:

La siguiente es la verdad de la reforma energética del PRI, y que no es sino la que le ordenaron al PAN anunciar desde muy arriba para medirle el agua a los camotes en una previa y así minimizarle costos al PRI.
Como le dije arriba, el mercado petrolero es básicamente de estructura oligopólica. Ahí no hay competencia alguna en precio. Todo son acuerdos previos sobre la mesa entre dos grupos tradicionalmente rivales que, pese a su rivalidad, siempre encuentran equilibrios por lo menos precarios: OPEP y transnacionales. La OPEP con raíces en países subdesarrollados y emergentes y privilegiando las cuotas de producción para generar precios altos que maximicen la renta petrolera. Las transnacionales con raíces en los países desarrollados y privilegiando las políticas volumétricas - maximización de la producción - para bajar precios.
Es obvio que a México, dada su alta dependencia del petróleo, le resulta de interés estratégico posicionarse en el lado de los países productores, los de la OPEP. Si queremos maximizar ingresos fiscales, es preciso maximizar renta petrolera privilegiando precios altos de hidrocarburos. Sin embargo, pese a que esto es lo que indica la razón económica en favor de la nación, resulta que al PRI y al PAN una fuerza misteriosa les ha impuesto la consigna de propiciar una privatización de la renta petrolera camuflada de modernización y con los siguientes objetivos:

  1. Darle carácter legal a las figuras de los convenios operativos, asociaciones estratégicas y tercerización en general, que ya se vienen practicando desde tiempo atrás contra la ley suprema del país.
  2. Una vez logrado el carácter legal, proceder a impulsar exasperadamente todo ese proceso de concesiones camufladas bajo la forma de contratos de servicios. 
  3. Privilegiar la política volumétrica - maximizar producción sacrificando precios -, lo cual mermará nuestra renta petrolera. 
  4. Y finalmente, cubrir el boquete fiscal que dejará la transferencia de renta petrolera a las transnacionales con una reforma fiscal que aplique más impuestos a los más pobres - reforma fiscal priista -.


Y todo esto solo para ayudar a contener la caída histórica de las transnacionales en el mercado mundial, de la cual hablamos arriba. Pero se trata de un acto contrario al interés económico de la nación por los siguientes motivos: Porque puja en favor de minimizar renta petrolera sacrificando precios; porque propicia la transferencia de un porcentaje significativo de nuestra renta petrolera a las transnacionales sin haber motivo racional alguno; y porque los pobres financiarán con su dinero - vía más impuestos - las ganancias de las transnacionales en todo este juego.

¿Quiere mayor cinismo en este saqueo a la nación? 

En sus puntos 1, 2 y 3, por lo menos, la reforma energética del PRI es exactamente la misma política de Apertura Petrolera que las transnacionales impusieron a PDVSA de Venezuela durante la fase neoliberal y que solo llevó a la disminución de la participación del Estado en la renta petrolera a 45 %, a la transformación de los convenios y asociaciones en francas e ilegales concesiones de territorios petrolíferos, y a la virtual quiebra de la misma PDVSA en favor del enriquecimiento de las transnacionales. Y si Chávez no ha llegado al poder en 1998 a detener y revertir este proceso, tenga por cierto que Luis Giusti, ex presidente neoliberal de PDVSA, hubiera quebrado y privatizado a esta empresa estatal bajo el argumento tradicional de la incapacidad del Estado para administrar su propia riqueza natural - le vuelvo a recomendar que lea los artículos que escribí sobre Venezuela, y de los cuales le dejo enlace abajo (Nota 1) -.

En efecto, PRI y PAN están aplicando el mismo cuento perverso de los neoliberales venezolanos para empezar a erosionar - saquear - la renta petrolera hasta llevarnos a la quiebra en la materia y saltar desde ahí a la venta definitiva de PEMEX. Es el típico método perverso y mentiroso de operación a subterfugio de los neoliberales.

Mentira gravísima del PRI y el PAN:

Ahora bien, vea que el caso de México es único en la historia mundial del petróleo. Nuestro país logró a finales de la década de 1930 lo que ahora los países productores de petróleo pretenden alcanzar en el futuro cercano: El monopolio absoluto en materia energética. El mundo árabe empezó este esfuerzo varios decenios más tarde que México. Irán lo intentó con Mossadeq, pero el sueño se truncó con un golpe de Estado de EUA, y solo hasta que triunfó la revolución islámica en los años 80 vieron como posible ese sueño. Venezuela y otros países empiezan recién este proceso. Y este logro de los mexicanos fue gracias a la enorme sabiduría de un extraordinario político, del único político oficialista integral que ha visto la historia moderna de nuestro país: Don Lázaro Cárdenas. 

En efecto, fue la visión de fondo pragmática y humanista de este extraordinario político lo que permitió a nuestro país adelantarse a los tiempos con mucha anticipación en este tema. Es tal como si el Tata hubiera anticipado el futuro con gran certidumbre. Pero además tome en cuenta otra cosa más especial: Este hombre supo aprovechar de manera ingeniosa unas circunstancias históricas singulares, irrepetibles, para dar este magistral golpe político: la víspera de una gran guerra global. Y sin embargo, resulta ahora que una parvada de políticos priistas y panistas mediocres, truncos, muchos de ellos sospechosos moralmente, pretenden echar por tierra este supremo logro de un titán como don Lázaro Cárdenas a través de mentiras demostradas que pervierten la  historia en sus hechos - ya lo demostramos arriba -, y solo para servir a los intereses privados de las transnacionales sacrificando incluso lo que la misma razón económica recomienda hacer como positivo o beneficioso para los mexicanos.

Grande mentira la de los priistas y panistas cuando afirman que los tiempos de don Lázaro Cárdenas han muerto, porque la historia completa y sus tendencias previsibles a futuro nos muestra lo contrario: Que los tiempos de don Lázaro, lejos de estar muertos, son nuestro tiempo y nuestro futuro cercano. 

Se trata, pues, de una mentira priista y panista, no grave, sino gravísima. Y tiene esta gravedad extrema porque estos políticos están jugando con mentiras a llevarnos contra la historia para derrochar y poner en alto riesgo el más importante recurso de la nación del cual depende el futuro de los hijos de nuestros hijos de nuestros hijos.

Dejaré para el siguiente apunte algunos comentarios sobre la ingenuidad de Gustavo Madero y Roger Bartra en este asunto.

Buen día.

Puede leer este artículo también en el diario digital mexicano SDP, donde regularmente publico los trabajos o artículos que usted ve en el acervo de este blog.

(Nota 1)



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