Las astucias de Hugo Chávez.

Esquines: Entonces, ¿de plano sí crees que habrá problemas en Venezuela en las elecciones del 2012?
Cleanto: No lo aseguro. No tengo los elementos en la mano. Pero creo que hay demasiados datos sueltos por aquí y por allá que permiten inferir eso con algo de confianza. Creo que todo depende de si la oposición logra un porcentaje de voto relativamente respetable, aunque no gane…Sí, por lo menos no descarto del todo que habrá grupos de gentes que intentarán desestabilizar al país. Y entre sí y no, Esquines, si yo fuera Hugo Chávez, por lo menos me tomaría todas las precauciones desde ya. Si estás metido en la política, no te puedes confiar al azar y a la buena suerte en cosa alguna. 

Esquines: ¿Recuerdas aquella serie de artículos que publicaste en el Sendero del Peje sobre los conflictos de medio oriente?
Cleanto: Sí, los recuerdo. 
Esquines: Por aquel entonces decías que todo aquello parecía indicar el inicio de una nueva era en la tarea de las potencias occidentales en eso de seguir apropiándose por la fuerza de los recursos de las naciones débiles. Decías que esta nueva era parecía estar marcada por el abandono de su vertiente tradicional de guerra formal con ejércitos propios, de casa.
Cleanto: Claro. Y eso no es resultado sino de los serios problemas de déficit fiscal en las potencias occidentales. Por el  momento, ya no pueden seguir financiando guerras de invasión al estilo Irak.
Esquines: Si no me equivoco, recuerdo que hablabas de dos nuevas vertientes en la continuación de la tarea depredadora de las potencias. Primero, posibilitar la continuidad de regímenes dictatoriales a través de simulaciones democráticas, como en el caso de Egipto y Yemen. Segundo, la desestabilización de gobiernos no alineados a través de insurgencias democráticas al vapor promovidas y operadas por grupos extraños y muy eclécticos, como es el caso de Libia…
Cleanto: Y posiblemente Siria. 
Esquines: Y bueno, no digo nada sobre aquello que decías en torno a la continuidad de esa estrategia de negacionismo e inversión de la realidad en el discurso político de las potencias y los medios a fin de confundir y manipular a la opinión pública. 
Cleanto: Sí. Por cierto que eso no es nada nuevo. Así que no puede decirse que forme parte de una nueva era en la forma de expoliar a los países débiles. En este caso, se trata de más de lo mismo. Así de sencillo.  
Esquines: Qué ingeniosos los canijos, ¿no? Fíjate nada más cómo es que ahora, en lugar de ejércitos formales, hacen uso de mercenarios y de grupos políticos nativos…bueno, de eso que tú llamas grupos “eclécticos”. 
Cleanto: No es nada nuevo, Esquines. Ya lo han hecho en otras épocas. Y si me apuras tantito, te diré que eso de los grupos “eclécticos” ha sido una estrategia predilecta de todos los tiempos en todos los imperios. Te pongo por caso aquel episodio de los piratas durante la era colonial. No había pirata que no estuviera alquilado al servicio de alguna de las monarquías europeas, y su tarea era precisamente esa: el negocio de desestabilizar y saquear.
Esquines: Me llamó mucho la atención aquello que dijiste sobre el caso de Libia en base a ciertas fuentes financieras muy confiables.
Cleanto: ¿Qué fue?
Esquines: Me refiero a aquello de que, hasta antes del conflicto, Libia había estado inmersa en un proceso amplio de nacionalizaciones y de democratización de los beneficios de petróleo…
Cleanto: Sí, Libia estaba ya en pleno proceso de poner el petróleo bajo control directo de la población bajo una suerte de democracia participativa. Algo que se les facilita mucho dado el carácter tribal de su base social. Y no sólo eso, Esquines. También dije ahí que Libia llegó a ocupar uno de los diez primeros lugares a nivel mundial en la promoción del desarrollo humano en los últimos treinta años.
Esquines: Sí, cierto. Lo recuerdo.
Cleanto: Como verás. El perfil de Libia no correspondía del todo con el hogar de un tirano terrible, tal como no lo quisieron hacer creer los medios y el discurso de los pajes del imperio. 
Esquines: Creo que aquellas políticas habrán sido la manzana de la discordia para las potencias occidentales. 
Cleanto: Claro. Imagínate lo difícil que es para las multinacionales el ver que el petróleo va en beneficio de los pueblos soberanos y no de ellos. Créeme que eso, para ellos, es como prenderles un cuete en el trasero.  
Esquines: Aunque no comulgues conmigo, Cleanto, creo que no les falta razón para enojarse. Es que eso de darle el control y los beneficios del petróleo y demás recursos a la gente común, es como dilapidar las cosas. Más tardas en poner eso en manos de los ciudadanos, que ellos en tirarlo a la basura en cervezas y garnachas. Además, es mi opinión que los señores del dinero son muy eficientes; no por otra cosa tienen dinero. Ellos toman nuestros recursos para ayudarnos a administrarlos y fructificarlos. Luego hasta nos dan chamba. Todo por nosotros, no por ellos. Y luego resulta que nosotros somos injustos con ellos. Nos enojamos porque vienen a ayudarnos y nos damos a la fea tarea de decir cosas malas de ellos, siendo que son unos benefactores. ¿Lo puedes creer? ¿No te has fijado que hay muchos izquierdosos que se ponen a gritar cada locura sobre esos asuntos?
Cleanto: ¿Cómo qué?
Esquines: No, pos…Por ejemplo, que los señores del capital imperial son unos rateros por sacarle jugo a nuestros recursos y que esto y que lo otro. Lo cierto es que yo pienso que nosotros, los mexicanos, somos unos ineptos que no sabemos administrar nuestras riquezas. No, mano. Si no somos capaces de hacer bien una carretera, menos sabemos sacar petróleo de aguas profundas. Y bueno, yo soy de los que piensan que, si ellos ganan mucho dinero con nuestros recursos, bien ganado lo tienen por ayudarnos tanto con eso de darnos chamba. Yo sé que estas cosas no te parecen porque tú eres un ateo comunista, pero…
Cleanto: Te escucho, Esquines, y haz de cuenta que estoy viendo los noticieros de la televisión mexicana, hermano.
Esquines: Bueno, bueno…Mira, siguiendo con el tema que nos ocupaba, recuerdo que decías en tus apuntes que todo parecía indicar que esta nueva estrategia del imperio era de largo aliento y con escala global, y que seguramente ya se tendría por ahí en la oficina oval alguna lista negra de niños mal portados a los que había que meter en cintura. 
Cleanto: Sí. Y dividía a los países exportadores de petróleo en tres facciones: las monarquías avasalladas a los intereses de occidente, como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes; las burocracias políticas avasalladas, como es el caso de México; y los chicos rebeldes y mal portados que se han dado al pecado de democratizar el petróleo, que es el caso de Irán, Venezuela y la casi extinta Libia. 
Esquines: ¿”México”? ¿Tú crees que México tenga vela en el entierro?
Cleanto: ¡Que si no! En este país, Esquines, la desestabilización ya va por buen camino con la plena y leal colaboración del prianismo. 
Esquines: Me hablas de desestabilización y yo no veo nada en el país. Yo todo lo veo bien.
Cleanto: ¿Te pasa por alto nuestra situación actual? El Estado mexicano ya se ha derrumbado, Esquines. ¿No te has dado cuenta?
Esquines: ¿Tú crees que por ahí es?
Cleanto: Claro. Ahí están las condiciones para que el imperio entre en medio de los aplausos más atronadores de los mexicanos. Ten por cierto que el imperio arregla los problemas en un suspiro. Todo es parte del show, del libreto. Pero el problema, hermano, el problema luego va a ser sacarlos del país. Y es que el libreto apunta eso en su parte final: quedarse para siempre, o por lo menos hasta que exista algo que exprimir en este territorio. Si no, ¿qué chiste?
Esquines: O sea que el plan es invadirnos a la buena, convertirnos en una suerte de protectorado con nuestro consentimiento o, como quien dice, dejarla caer sobre este país mientras nosotros aplaudimos llenos de gozo y de contento.  
Cleanto: Exacto. Bien agachados, pero aplaudiendo. Como se debe.
Esquines: ¿Y tú crees capaces a los prianistas?
Cleanto: Ay, hermano de mi alma. Si Judas vendió a Cristo a sabiendas de que era el hijo de Dios, ¿crees acaso que los prianistas no venderían a la patria?
Esquines: No, sí, tienes razón. La ambición no tiene límites. Pero qué gachos, ¿no?
Cleanto: No los juzgues tan aprisa, Esquines. A ver, dime: ¿qué harías en este dilema si tú fueras un prianista distinguido?
Esquines: La verdad, no sé.
Cleanto: Si tú fueras ese prianista distinguido, y de pronto se te apareciera un lobista de las multinacionales y te dijera “este bulto de miles de dólares será tuyo si te alineas a nosotros”, ¿qué harías?
Esquines: ¿Cómo de cuánta lana hablas?
Cleanto: Digamos que lo suficiente para que puedas vivir el resto de tu vida en un lugar muy confortable, como ciudadano del mundo y sin cargas morales por un país llamado México que tu contrato verbal ayudó a desaparecer. Digamos que la cantidad es de semejante escala, por lo menos.
Esquines: ¿En efectivo?
Cleanto: ¡Claro! No te van a dar un cheque, ingrato. 
Esquines: Pos me la pones muy difícil, hermano. Pero, aunque no lo creas, yo no soy tan gacho. La verdad, yo le diría al lobista lo siguiente, y a la primera: “¡Está bueno, terco…acepto! Pero nomás tantito, y que no se sepa, ¿eh?”
Cleanto: ¿Serías capaz?
Esquines: Ay, hermano. Con tal de apaciguar a mi vieja y sus reclamos económicos, poco me importaría México y sería capaz de venderle el alma al mismo Satanás.
Cleanto: En fin…Pero bueno, recuerdo que, por aquel entonces, terminé la serie de artículos con la siguiente pregunta: ¿Quién sigue en la lista de países a desestabilizar? 
Esquines: Sí, lo recuerdo…Y por cierto, en tu opinión: ¿quién sigue en la lista?
Cleanto: No me preguntes a mí. Piensa como pirata y encontrarás la respuesta. 
Esquines: No veo la relación entre los piratas y las potencias occidentales. ¿A qué viene todo esto?
Cleanto: Bueno, dime: si tú fueras un corsario, si tú fueras Francis Drake y supieras que tienes a tres flotas mercantes al alcance, ¿sobre cuál caerías?
Esquines: Bueno, creo que me dejaría caer sobre la flota que ofreciera el mayor botín, pero que no fuera imposible de doblegar…Sí, creo que haría eso. Por supuesto que no voy a dejarme caer sobre la flota más raquítica o sobre la que no me dé posibilidad de éxito. 
Cleanto: A mí no me cabe la menor duda que el ordenamiento en la lista negra del imperio está casi exclusivamente en razón directa de la cantidad de riquezas a saquear. 
Esquines: ¿Por qué?
Cleanto: El momento de crisis es desesperante, apremiante. Urgen fondos gratis. Y en este caso el grado de dificultad no es tan definitorio. Es la cantidad de monedas. Y si así son las cosas, Esquines, puedo apostar a que Irán y Venezuela son los países punteros en la lista. 
Esquines: Si me atengo a lo que he escuchado, Venezuela es un excelente bocado. Según tengo entendido, ese país tiene las mayores reservas de petróleo en el mundo. Y también he escuchado que cuenta con enormes yacimientos de recursos minerales, sobre todo de oro. En fin, creo que Venezuela es un país notoriamente más rico que Irán. 
Cleanto: Claro. Lo cual convierte a Venezuela en un manjar irresistible para las golosas y hambrientas termitas del primer mundo. 
Esquines: Aunque por los rumbos de Irán ya se dejan ver vientos de guerra.  
Cleanto: Pero ¿cuál te gusta, pues?...¿Venezuela o Irán?
Esquines: Mmmmmh…A juzgar por el pasado y teniendo en cuenta el provenir, la verdad, si yo fuera pirata, insistiría en dejarme caer sobre Venezuela. No sé, creo que Irán es demasiado complicado, Cleanto. Aquel punto, por su cercanía con China y Rusia, puede convertirse en un verdadero infierno…Sí, definitivamente yo me iba sobre Venezuela, sin más.
Cleanto: Yo también creo que es por ahí, Esquines.
Esquines: No me negarás que quizás nos estemos dejando influir por la guerra verbal de por allá, en Venezuela. En los últimos meses hemos presenciado una guerra de declaraciones entre Hugo Chávez y el MUD, el frente opositor al régimen de Chávez. Sin embargo, las cosas no han pasado de meras acusaciones verbales. La cuestión no ha pasado de un Chávez acusando al MUD de estar preparando una intentona de desestabilización en las elecciones del 2012 y con apoyo logístico y financiero de las potencias occidentales, y con un MUD acusando a Chávez de tirano, mentiroso y represor. Pero nadie, Cleanto, nadie hasta el momento ha pasado más allá de las acusaciones verbales. Nada de pruebas y nada de hechos. 
Cleanto: Parece que el congreso venezolano ya empezó una investigación sobre posibles apoyos financieros del exterior al MUD. Algo así como el famoso caso Fox.
Esquines: Naaaa…¿En verdad crees que surja algo de ahí?
Cleanto: La verdad, no. Creo que todo es un juego de presión. Te confieso que, hasta hace muy poco, esa guerra de declaraciones también me parecía por momentos un asunto con tintes electorales. Por supuesto que nunca descartaba del todo la posibilidad de la desestabilización en atención a todo lo que henos charlado. Pero como bien sabes, lo que hemos platicado son reflexiones fundadas en datos indirectos. Como quien dice, Esquines, no tenemos los pelos de la burra en la mano.
Esquines: ¿Y por qué Hugo Chávez habla insistentemente de eso? ¿Tú crees que él sí tenga los pelos en la mano?
Cleanto: No es posible saberlo, Esquines. Pero el sentido común nos obliga a pensar que él debe tener información privilegiada que el común de los mortales no conocemos. Toma en cuenta que sus relaciones están en nivel óptimo con Rusia y China, y que en esos dos países también se pintan solos en eso del espionaje y la inteligencia.
Esquines: Sí, no se puede descartar eso. Como tampoco se puede descartar la mentira. 
Cleanto: Sin embargo, Esquines, pese a que no contamos con elementos directos para juzgar, a veces los datos indirectos nos ayudan a hacer buenas inferencias sobre un problema determinado. ¿Y sabes algo? Sobre este asunto de Venezuela me ha llamado mucho la atención algo que ha sucedido por allá en las últimas horas. 
Esquines: ¿De qué se trata?
Cleanto: Recién Hugo Chávez acaba de anunciar varias medidas de importancia trascendental para la economía de su país. Soltó tres cosas que tronaron la pistola a nivel mundial. Anunció la nacionalización de la industria del oro, la repatriación de 11 mil millones de dólares en oro desde el primer mundo y con destino a las bóvedas del banco central de Venezuela, y la decisión de mover las reservas internacionales de aquel país hacia un portafolio diversificado de los países del BRIC. Como podrás entender, esto es un duro golpe a los países que hoy en día detentan esas reservas, como Estados Unidos, Inglaterra y Francia, y un voto de confianza a dos países con los cuales Venezuela mantiene sólidas relaciones y que no suelen doblarse tan fácilmente a las pretensiones de las potencias occidentales, como son China y Rusia.
Esquines: En cuanto a lo del oro, no le veo mayor problema. Creo que la medida tiene mucho fondo si tomas en cuenta el espectacular crecimiento en el precio de ese metal en los tiempos recientes. 
Cleanto: Que si no. El mismo anuncio de Chávez volvió a dar un empujón alcista al oro. 
Esquines: Seguramente Chávez hace esto para fortalecer las reservas internacionales de su país.  
Cleanto: Y de pasada termina con el grave problema de la explotación informal de los enormes yacimientos de oro en el sureste del país; reservas que son las más grandes del planeta.
Esquines: Con todo, Cleanto, creo que cada nacionalización de Chávez desalienta la confianza de los inversionistas. Eso no es nada bueno. 
Cleanto: Se trata de una propuesta de empresas mixtas, Esquines. Yo creo que trata de seguir el modelo chino en este ámbito. Pero bueno, creo que esto es otro tema que no importa por el momento. 
Esquines: Oye, pero te confieso que eso de la reorientación del destino de las reservas sí que lo veo confuso. No sé a qué viene eso en Chávez.
Cleanto: Lo mismo opinan los analistas financieros, Esquines. Parce haber unanimidad en los analistas en torno al hecho de que esta operación de Chávez es poco entendible desde el punto de vista financiero. Ellos no le ven fundamento alguno y estiman que la misma solamente hará crecer la percepción de riesgo respecto de las opciones Estados Unidos y Unión Europea como destinos de inversión. 
Esquines: Cosa que poco le ha de importar a Hugo, considerando que se trata de los frentes enemigos de la revolución bolivariana. 
Cleanto: No es tan simple la cuestión, Esquines. Sería muy pueril creer que la intención de Chávez sea socavar la confianza en eso frentes por la sencilla razón de que Venezuela, con sus 30 mil millones de dólares de reserva, no es tan determinante en ese sentido. Sería preocupante que esto lo hubiera hecho China, pero no Venezuela. No; decir eso sería tan simplista como la posición del MUD en este asunto.
Esquines: ¿Qué dice el MUD?
Cleanto: Que la reorientación de reservas hacia China y Rusia es para garantizar la deuda con esos países; deuda que, en buena medida, consiste en compras de armamentos. 
Esquines: Pues no andan tan perdidos los del MUD. 
Cleanto: Si yo hiciera negocios con Venezuela, Esquines, las reservas de petróleo de ese país me bastarían para tener confianza en el pago o el retorno. Son las más grandes del mundo. Poner la vista en las reservas, sería tanto como poner el ojo en el árbol y perder de vista el bosque. No, eso no tiene sentido estratégico para un buen negociante. 
Esquines: Pero el hecho es que los analistas no se equivocan del todo, Cleanto. Pese a la crisis por la que atraviesan Estados Unidos y la Unión, pese a eso, siguen y seguirán siendo mejores destinos que los países del BRIC. Creo que al dólar le restan algunos años más como moneda hegemónica, si es que no sucede una catástrofe sin precedentes, claro.
Cleanto: Yo no confiaría tanto en eso, Esquines. Será cierto lo que dices en el sentido de que no en cualquier parte puedes comprar un yuan, pero dólares sí encontrarás hasta en el último rincón del planeta. La gente, en general, sigue teniendo confianza en la moneda de Estados Unidos. Sin embargo, no pierdas de vista que China se ha convertido en la principal economía real del planeta. Y con esto no quiero sino decirte que ellos, los chinos, sí que producen bienes y servicios, y lo hacen tan en serio que son los amos en ese apartado. China, por su mismo carácter industrioso, no tiene problemas significativos de déficit y deuda. Muy por el contrario, los chinos son el principal acreedor de los Estados Unidos. En estos momentos, Esquines, la recuperación global depende casi exclusivamente de un incentivo adicional a la demanda interna en China, y es lo que el mundo espera de ellos. Pero sucede que el chino es ahorrador por naturaleza. ¿Sabías que el chino promedio suele ahorrar el 50% de sus ingresos? 
Esquines: Increíble.
Cleanto: Yo diría que ejemplar. Pero frente a este fenómeno chino tienes el asunto de las economías occidentales que, por los frutos que vemos, dejan ver que se orientan cada vez más a la especulación financiera, a no producir y a consumir más de lo que pueden pagar. Al final de cuentas, Esquines, la pregunta clave es: ¿a quién confiarías tus riquezas: al especulador y desorganizado o al industrioso y frugal?
Esquines: Sin discusión. Si no quiero correr el riesgo de ir a la quiebra, optaré por el industrioso y frugal.
Cleanto: Así que, pese a la actual hegemonía del dólar, la decisión de Chávez no anda tan perdida. Pero concedamos por un momento con los analistas financieros y digamos que a la decisión de Hugo Chávez le falta el cien por ciento de razón. Digamos que le falta una cuota más de fundamento financiero. Y para aclarar el punto, digamos que los analistas tienen la razón porque el dólar, pese a todo, sigue siendo la moneda hegemónica, que la decisión de Chávez se da en un momento delicado en el que se necesita el fomento a la confianza en los mercados financieros, y que, además, pase lo que pase, la llegada de un colapso general terminará por afectar a todos y a todo, independientemente de en dónde y con quién tengas tu riqueza.        
Esquines: Si se ven las cosas así, ¿por qué hizo esto Chávez? ¿Qué razón lo movió?
Cleanto: Los analistas financieros terminan preguntándose eso mismo, Esquines. Y hacen bien su trabajo, porque no deben buscar razones más allá de lo que les compete por profesión. 
Esquines: ¿Razones más allá?
Cleanto: Aunque no conozco a Chávez a profundidad, al seguir su actuación a través de los medios me he creado la impresión de que es un político muy hábil y perspicaz. Así que, con franqueza, no creo que sea de esos hombres que se dan el lujo de cometer errores en cuestiones tan delicadas como ésta. En lo tocante a esa jugada de las reservas internacionales, creo que las cosas van mucho más allá de minar la confianza en los ejes imperiales o de minimizar riesgos diversificando carteras. Ya vimos que las decisiones de Venezuela no son tan significativas en ese sentido, y podría decirse que, al final, frente a una crisis generalizada, el resultado neto de reorientar las reservas será el mismo si están en los BRIC que en Estados Unidos y la Unión. Digamos que yo creo que en esa decisión de Chávez hay una mezcla de razones financieras y no financieras.
Esquines: ¿No financieras? 
Cleanto: Lo que te diré a continuación tómalo a manera de simples y celestiales conjeturas en base a datos indirectos, y nada más. A final de cuentas, pase lo que pase, la verdad última de este asunto tal vez jamás la sabremos y se irá a la tumba con Chávez a modo de secreto de Estado. 
Esquines: De acuerdo.
Cleanto: No tengo la más mínima duda respecto a que Hugo Chávez, siendo un político avispado como es, ha seguido con suma atención los eventos de medio oriente como una clase intensiva de las nuevas técnicas y estrategias de desestabilización. Estoy cierto de que, a estas alturas, y si es cierto aquello de una posible asonada en Venezuela, Chávez ya tendrá un cuadro muy estructurado de cómo marcharán las cosas en diferentes escenarios. 
Esquines: La prudencia obliga.
Cleanto: Y no descarto que Chávez se vea tentado a imaginar que todo bien podría transcurrir en un escenario muy parecido al libio. Bien puede suponerse que todo ocurrirá de esa forma, y no sería descabellado pensar así. 
Esquines: ¿Cómo imaginas ese escenario?
Cleanto: Bueno, tendría que suponer que todo empezaría dentro de casa en el contexto pre o poselectoral e impulsado por ciertos grupos radicales que promueven el sueño de la vuelta al viejo orden. Supondría también que los medios del primer mundo estarían prestos para iniciar una campaña de propaganda orientada al negacionismo de la realidad y a la inversión de la misma para hacer pasar a esos movimientos internos como mayoritarios a fin de empezar a crear en la opinión pública internacional la falsa percepción de que el régimen de Chávez es una tiranía repudiada por el pueblo. Y bien sabes tú que una mentira repetida mil veces… 
Esquines: Claro. Y con eso ya se tiene la justificación ética para intervenir con los ejércitos de la libertad… 
Cleanto: Yo diría que con grupos muy “eclécticos” y “democráticos” y con el aval de los organismos internacionales a modo del gran capital. Yo apostaría más bien a una replicación del escenario libio casi por completo.
Esquines: Cleanto…
Cleanto: ¿Sí?
Esquines: No veo la relación de una posible intentona de golpe de Estado con las reservas internacionales de Venezuela. Ese punto sigue nublado.
Cleanto: ¿Recuerdas cuál fue el primer golpe de las potencias intervencionistas en Libia contra el régimen de ese país? No se trató de un golpe militar, por cierto.
Esquines: No, no lo recuerdo.
Cleanto: Lo primero que hicieron Estados Unidos y sus socios europeos fue embargar las reservas de Libia. Eso, amigo, fue un golpe letal para Gadafi. De esas reservas dependían en mucho las capacidades del régimen libio para sostener una batalla eficiente contra los sublevados. Ten por cierto, también, que todo el esfuerzo bélico desplegado por la OTAN en aquel lugar está garantizado por esas reservas embargadas a Libia. Así que, al final, te aseguro que las fuerzas de invasión proseguirán con su agresión sin gran sobresalto mientras ese fondo de reservas embargadas dén abasto para armas y municiones. 
Esquines: Creo que ya te voy entendiendo.
Cleanto: En el caso de Libia ha sido de importancia crucial la expropiación de las reservas internacionales de ese país por parte de las potencias occidentales. Además de que las potencias no regalan dinero, sino que van por él, en las circunstancias de crisis por las que atraviesan las economías de occidente hubiera sido prácticamente imposible financiar bombardeos y a todo un ejército de invasión a lo largo de todos estos meses. Siempre es más fácil financiar una guerra con el dinero del enemigo que conseguir patrocinador, Esquines.
Esquines: Al final, las reservas expropiadas han debilitado al régimen de Gadafi y han sido la caja chica de los intervencionistas. Es como si de ahí se pagaran los gastos de guerra…
Cleanto: O por lo menos se garantiza el retorno seguro de toda inversión en la guerra. Es como un fondo de garantía, Esquines. 
Esquines: Esto es horrible. Se usa el dinero de un pueblo para someterlo. Como quien dice: guerra gratis.
Cleanto: Yo diría que es nueva ingeniería financiera de guerra, para que se escuche más bursátil y vendible. Y bueno, cuando ves así todo ese contexto de cosas, cuando pones por un lado los eventos de Libia y por el otro al insistente rumor de una posible asonada en Venezuela rumbo al 2012, ¿no te parece encontrar un insinuante punto de contacto en el tema de las reservas internacionales?
Esquines: Creo que tratas de afirmar que Hugo Chávez está anticipándose a la posibilidad de un embargo de las reservas de Venezuela en el supuesto escenario de una asonada. 
Cleanto: No afirmo. Hace un buen rato te dije que todo esto es mera conjetura. 
Esquines: Y no suena descabellado, la verdad. 
Cleanto: Si yo estuviera en los zapatos de Chávez, Esquines, si tuviera información privilegiada en la mano en torno a la inminencia de una intentona de desestabilización, si he visto que los autores intelectuales del golpe pueden expropiar las reservas del país para debilitar al régimen y financiar a los sublevados, y si ya estoy viendo esa historia en casa del vecino, por supuesto que, por un principio mínimo de prudencia, de inmediato pondría a buen resguardo esas reservas en las arcas de países neutrales o amigos.
Esquines: Tal vez por eso la decisión de Chávez despertó gran enojo en los centros de poder mundial. De ser cierto esto, podría decirse que el enojo se debe a que Chávez ya les ganó otra partida a base de pura astucia.
Cleanto: Si nuestras conjeturas están en el camino de la verdad, ten por cierto que sí, que por eso han estallado en ira y que por eso también declaran no encontrarle sentido financiero a la decisión de Hugo Chávez. Y de que es una jugada maestra, lo es. Al tiempo de que Chávez pone a buen resguardo los fondos nacionales en economías más sólidas y estables, cancela la posibilidad de cualquier trapacería legalista con doble rostro. Así que, de aquí en adelante, podrás ir descubriendo muchos hilos alrededor de los que más se escandalicen por estas decisiones de Chávez.
Esquines: “Donde lloran está el muerto”, ¿no?
Cleanto: Más o menos.
Esquines: ¿Sería esto un indicio de la posibilidad de una intención desestabilizadora desde el exterior?
Cleanto: No me atrevería a afirmar eso. Más bien diría algo muy al estilo de Chávez: una decisión precautoria con múltiples motivaciones y en aras de seguir preservando y fomentando la soberanía del Estado venezolano. 
Esquines: Si esto es cierto, no me queda duda de que el tal Hugo Chávez es un travieso de peso completo, Cleanto.
Cleanto: Te confieso que no sabría juzgar en torno a los resultados de su gestión, Esquines. Necesitaría atestiguar los hechos con mis propios ojos para bien o para mal. No soy de los que se conforman con los dichos de alguien, y menos cuando ese alguien no ha vivido la realidad que se juzga. Es más, confieso que no sé ni de lejos si esté funcionando su proyecto socialista y si el mismo tenga futuro. Pero en lo que toca a política, y por lo que he visto, me queda claro que Hugo Chávez sí que es gallo fino…De eso, ni duda cabe.       

Buen día.
   
      

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