Hugo Chávez, Nuland, y otra derrota para Obama.

Del dogmatismo arbitrario de Victoria Nuland: Más de la pervertida doctrina Monroe.

La portavoz del Departamento de Estado de los EUA, Victoria Nuland, recién declara que si Hugo Chávez no puede gobernar, habrá que llamar a elecciones para elegir a un nuevo presidente. Textualmente, Nuland dice lo siguiente:
“En caso de que el presidente Chávez quede permanentemente inhabilitado para servir, nuestro entendimiento es que la Constitución venezolana requiere que haya una elección para buscar a un nuevo presidente."

Si las supremas leyes venezolanas establecen con claridad la necesidad de ese nuevo proceso eleccionario en las circunstancias señaladas por Nuland, ¿qué sentido tiene que esta mujer diga esto que ya se da por sentado, por sabido?

En efecto, la de Nuland es una verdad de perogrullo. Pero no se crea que la expresión de Victoria es tan inútil. Es inútil cuando tomada como tal, en lo textual, en lo explícito. Pero lo cierto es que sus palabras van cargadas de un mensaje muy útil para la política USAmericana consistente en reafirmar su arbitraria voluntad inspirada en la pervertida doctrina Monroe, y que en este caso grita un inútil: Venezuela para EUA, con eco en su caja de resonancia criolla llamada Henrique Capriles. Y esto de Victoria Nuland llega a tal colmo de cinismo que, con su expresión, prácticamente procede a instalar al Departamento de Estado de los EUA como órgano supremo de todo colegio electoral habido y por haber en Venezuela.
Pero si Victoria Nuland, por arbitraria voluntad imperante de sus jefes, instala el principio que debe regir todo en este asunto - la necesidad de las elecciones al faltar Chávez -, tampoco se muestra tan descarnada en esto porque concede algo a la voluntad de los venezolanos diciendo: "Obviamente, corresponde a los venezolanos decidir cómo se va a producir la transición. Ha habido elecciones, pero no ha habido juramento del cargo."
Para efectos prácticos, ella, Nuland, como la voz del Departamento de Estado de EUA, establece el "qué" de Venezuela, y deja a los venezolanos el cómo. Y por supuesto que, según se ve en sus palabras, el principio o el "qué" que ella establece es, para ella, inviolable, inexpugnable, incontrovertible, por evidente, porque así lo establece la constitución de aquel país, de Venezuela. 
Le dejo enseguida enlace a la nota de Victoria Nuland.


Aclaremos que lo que dice Victoria Nuland es cierto. Sin embargo, no lo es necesariamente. Y le demostraré esto enseguida
Ninguna sociedad moderna reconoce en los fundamentos de su constitución política algún origen divino, de forma tal que posea los caracteres de lo sagrado, lo universal y lo inalterable. Y esto, porque sabemos que toda constitución política moderna está concebida como un producto de los hombres que entran en asociación bajo la forma de un órgano social específico. Y como tal, toda constitución política está ordenada a la voluntad soberana del pueblo que le da forma con vistas a su propia utilidad. Y sentado lo anterior, es claro que el deber ser en estos asuntos lo indica la utilidad del pueblo soberano en casa caso.  
Lo que he apuntado arriba como precedente está fundado en las doctrinas políticas de los empiristas ingleses y otros iluministas europeos; doctrinas que dan espíritu a nuestra noción moderna de política y que Nuland debería conocer al dedillo y tener por aceptadas supuesto el caso de que estudió para ejercer el papel de portavoz del Departamento de Estado de EUA. 
Así, desde esta perspectiva, y a juzgar por sus declaraciones, es claro que, para Victoria Nuland, la utilidad del pueblo venezolano en este momento es realizar elecciones de no poder continuar Hugo Chávez. Pero, ¿se ha preguntado Nuland cuál es la utilidad que el pueblo venezolano encuentra más adecuada para este caso según su propio criterio?
¿Qué hará Victoria Nuland con su noción de utilidad para Venezuela si el mismo pueblo de ese país, en su mayoría, decide ejercer su soberanía para resolver este dilema de Hugo Chávez por cualquier otra vía que no sea el principio que ella, Nuland, ha establecido como el conveniente, es decir, las elecciones?
En ese posible escenario de oposición entre los criterios de utilidad política de Nuland y de la mayoría del pueblo venezolano, ¿se atrevería esta mujer a asumir una posición tan dogmática y arbitraria como para afirmar que ella sí sabe la utilidad que conviene al pueblo de Venezuela, en tanto que el mismo pueblo de ese país ignora lo que más conviene a su utilidad?
Lo que ya se demostró de Nuland hasta aquí, su voluntad política dogmática y arbitraria, solo viene a confirmar que su declaración es lo que ya dijimos: una expresión más de la arbitraria voluntad política del régimen al que ella representa como portavoz y que está inspirada en la pervertida doctrina Monroe. Y que en este caso grita un desesperado: Venezuela para USA. 
Y afirmo lo anterior porque es inconcebible que una mujer educada en buenas universidades de USA, donde seguramente abrevó en las doctrinas políticas de los empiristas ingleses y de la ilustración europea, mantenga estas posiciones dogmáticas y arbitrarias en la praxis política por simple cuestión de inocua convicción o de ignorancia. 
De cierto que no existen los santos.

De la ineficacia de las declaraciones de Victoria Nuland:

Me niego a creer que Nuland y sus jefes del Departamento de Estado sean los campeones de la ingenuidad. Doy por sentado que ellos se dan por enterados que la Venezuela bolivariana tiene ya conciencia de sí misma como un eje autonómico latinoamericano que pinta su raya de la doctrina Monroe y de su promotor, USA, y que hace esto apoyada estratégicamente con alianzas económicas, políticas y militares, con China y Rusia, a fin de equilibrar la partida. Todo esto me obliga a suponer, también, que Nuland y sus jefes del Departamento de Estado dan por descontado que sus declaraciones están destinadas a parar en el bote de la basura en los despachos de gobierno de Caracas y sin el menor escrúpulo, por no decir entre carcajadas. 
Así, es evidente que estamos ante una bravata desesperada del Departamento de Estado que pretende dar oxígeno de legitimidad a Capriles ante las complicadas maniobras políticas del chavismo en este caso. Pero mire que si Nuland y sus jefes creen que esto rendirá alguna utilidad a la política exterior de USA y a Capriles, mucho me temo que no será así. Y digo esto por lo siguiente.
Es un hecho que las declaraciones de Nuland no ganan legitimidad para Capriles entre las mayorías chavistas, y sí solo dan más munición persuasiva a la retórica autonómica del régimen de Hugo Chávez, toda vez que ofrecen un rico material para las argumentaciones morales justificantes en este sentido. 
- ¿Ya pueden ver, venezolanos, cómo el imperio USAmericano pretende influir en nuestra vida política? - dirán en lo sucesivo los ideólogos del chavismo haciendo referencia a las declaraciones de Nuland para justificar los principios políticos de su programa, que es muy respetable para mí  -.
Y para reafirmar esto, solo le cito un párrafo del texto que el gobierno de Chávez ha lanzado a la luz recién como respuesta a Victoria Nuland:
"Las afirmaciones de esta vocera del gobierno estadounidense están en perfecta sintonía con el discurso de la desestabilizadora y corrupta derecha venezolana, lo cual pone en evidencia, una vez más, los nexos de subordinación de esta burguesía criolla a los intereses imperiales. Las especulaciones de la referida vocera sobre la situación del Presidente Hugo Chávez y sobre las instituciones venezolanas, han generado una profunda indignación en el Pueblo de Venezuela, que hoy acompaña con entusiasmo y sentido afecto al Comandante Presidente."


En conclusión, las declaraciones de Victoria Nuland constituyen una acción política inconsecuente por desesperada, ineficaz, y que ha venido a reportar una derrota más para el régimen de Barack Obama frente a Hugo Chávez.

Buen día.

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